calixto2

 

¿Protestas o propuestas?

 

Por: Calixto Negrón Aponte

 

Publicado en Periódico Metro

 

10 de enero 2014

 

 

 

Esta semana diversos sectores que representan al magisterio en Puerto Rico dieron a conocer sus intenciones de decretar un paro de dos días, pautado para el comienzo del próximo semestre del año escolar en curso.

 

Dicha acción es en respuesta a la atropellada aprobación de la Reforma de Retiro de Maestros, la cual se convirtió en ley entre los aromas a "lechón asao, arroz con dulce y pasteles" en Fortaleza. El gobernador Alejandro García Padilla, luego de lavarse las manos tras disfrutar de dichos manjares, firmó la pieza legislativa para que así se convirtiera en la Ley 160 de 2013. Ese fue el regalo de Navidad de esta administración a la clase magisterial. Ante semejante actuación y tomando en cuenta que la pieza legislativa fue el producto de una sesión extraordinaria fugaz y en menoscabo de los intereses de la clase magisterial, ¿qué pretendía el Gobierno que sucediera? El curso natural de las cosas lleva a la clase magisterial a oponerse a las actuaciones de esta administración y defender sus derechos.

 

 

Alejandro García Padilla reaccionó a las acciones anunciadas por la clase magisterial manifestando que "no es tiempo de protestas, sino de propuestas". Si haber aprobado la ley en la Nochebuena podía percibirse como cinismo, aunque no lo fuera, estas palabras del gobernador confirman una actitud cínica que no da margen a interpretación.

 

El tiempo de propuestas no existió. Fueron pocas las reuniones con los y las líderes magisteriales en reuniones cuyo único propósito era quedar bien ante la opinión pública, más no un propósito real de diálogo o convergencia. En dichas reuniones, la propuesta de la administración nunca le fue enseñada al magisterio (a pesar de que existía el borrador desde marzo), y engaño tras engaño llegó la convocatoria a la sesión extraordinaria  para aprobar la deformación del Sistema de Retiro de Maestros con la celebración de una sola vista pública.

 

¿Ahora el gobernador quiere propuestas? ¿Para qué?

 

Irónicamente, la sesión ordinaria comienza la semana que viene y coincide con el tiempo de las protestas. Si para el gobernador este es el tiempo de las propuestas, debió, entonces, esperar a la sesión ordinaria para enviar su proyecto y los maestros presentar sus propuestas, más no tener que llevar a cabo protestas. Esta es la administración que ha hecho mucho alarde de las políticas de apertura y diálogo. Recuerdo la frase en la juramentación el año pasado: "Este es un nuevo Puerto Rico", y yo sigo viendo los mismos abusos y atropellos, las mismas políticas que afectan el bolsillo de los menos afortunados y la clase media y que los condenan al empobrecimiento.

 

Si el gobernador no quiere escuchar las propuestas cuando debe hacerlo, tendrá que aceptar las protestas.

 

Al fin y al cabo, cada uno de los derechos y beneficios arrebatados al magisterio y demás empleados públicos fueron ganados a fuerza de tesón, sacrificios y luchas. Poco se ha logrado por la generosidad de gobernadores populares o penepés. Y eso que para Alejandro "primero era la gente".