Testimonio ante el Comité de Descolonización de la ONU

Testimonio ante el
Comité de Descolonización de la ONU

Fernando Martín García
Presidenten Ejecutivo
Partido Independentista Puertorriqueño
10 de junio de 2002
Señor Presidente y Señores Delegados:

Soy Fernando Martín, Presidente Ejecutivo del Partido Independentista Puertorriqueño y Senador en la Asamblea Legislativa de Puerto Rico. Me dirijo a ustedes en representación de mi partido.

Felicito a este Comité Especial por haber aprobado por consenso -por dos años consecutivos- importantes resoluciones sobre el caso colonial de Puerto Rico.

Resulta auspicioso que el 24 de mayo del corriente la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y del Caribe, reunida en Cuidad de México aprobara unánimemente una resolución declarando su apoyo "a la lucha por la independencia de Puerto Rico" y su demanda por "el retiro inmediato de la Marina de los Estados Unidos del municipio puertorriqueño de Vieques..."

Igualmente, el Consejo de la Internacional Socialista, reunido en Marruecos la semana pasada, expresó su apoyo a la "descolonización de Puerto Rico a través del reconocimiento de su soberanía nacional" y su solidaridad con la exigencia de la salida de la Marina de los Estados Unidos de Vieques.

Cuando en días recientes he escuchado a algunos cínicos y escépticos lamentarse de que las resoluciones de este Comité carecen de significación o trascendencia me complazco en recordarle que lo mismo se decía de las resoluciones que en Naciones Unidas se aprobaban con respecto al Timor Oriental, cuya plena independencia recién ha sido formalizada hace apenas varias semanas ante el aplauso y las expresiones de solidaridad del mundo entero. Por muchos años parecía que era un objetivo inalcanzable pero los luchadores por la independencia y la comunidad internacional no perdieron la fe en la justicia de la causa del pueblo de Timor Oriental. Cambios políticos inesperados en Indonesia crearon una nueva coyuntura que convirtió -de momento- en inevitable lo que poco antes parecía imposible.

Difícilmente hubieran tomado los eventos en Timor Oriental el rápido giro que tomaron hacia el logro de su soberanía propia si no se hubiese establecido antes con firmeza en la conciencia de la comunidad internacional el reconocimiento del derecho de ese pueblo a su autodeterminación e independencia. Difícilmente, además, hubieran persistido por tantos años -y en circunstancias tan adversas- los independentistas del Timor Oriental sin el aliento y la esperanza que para ellos significó el reconocimiento internacional de sus derechos.

No me cabe duda de que así habrá de ocurrir más temprano que tarde en Puerto Rico y aprovecho, por lo tanto, esta ocasión para subrayar que los que subestiman el rol de esta organización y del derecho internacional en la lucha por la descolonización sólo reflejan falta de imaginación e ignorancia de la historia.

El Proyecto de Resolución ante su consideración contiene dos elementos nuevos de gran importancia que sirven tanto para fortalecer y ahondar la resolución aprobada el año pasado en lo que respecta a Vieques, como para sentirse esperanzado de que nos vamos acercando en Puerto Rico a la posibilidad de acuerdos procesales que puedan resultar eficaces para confrontar exitosamente al Congreso y el Gobierno de los Estados Unidos con su obligación de descolonizar a Puerto Rico de conformidad con el derecho internacional.

En cuanto a Vieques concierne, se llevó a cabo allí el verano pasado un referéndum -auspiciado por el Gobierno de Puerto Rico- sobre la presencia de la Marina de los Estados Unidos. La alternativa del cese inmediato de toda actividad militar y de la exigencia del saneamiento y la devolución de los terrenos ocupados resultó victoriosa por una abrumadora mayoría de casi el setenta por ciento.

Luego de este resultado -que los Estados Unidos no han acatado ni se han comprometido formalmente aun a acatar- no cabe duda de que el caso de Vieques, además de ser uno de crasa violación a los derechos humanos, es también una violación flagrante al derecho a la autodeterminación. El veredicto electoral de los residentes de Vieques se suma pues a la expresión formal de la Asamblea Legislativa de Puerto Rico haciendo igual exigencia.

Constituye un importante desarrollo, además, la aprobación de medidas en ambas cámaras de la Asamblea Legislativa reconociendo la utilidad del mecanismo de una Asamblea Constitucional de Status como un mecanismo procesal idóneo para articular ante el Congreso y el Gobierno de los Estados Unidos la voluntad descolonizadora de la indudable mayoría de nuestro pueblo.

Ambos desarrollos, tanto el referéndum en Vieques como las medidas legislativas sobre una Asamblea Constitucional de Status, deben ser incorporados a la resolución es este año, como en efecto constan en el proyecto de resolución que ha circulado entre ustedes.

Tengo plena confianza en que, una vez más, el Comité Especial habrá de descargar responsablemente su obligación histórica, y que la aprobación de esta resolución sirva de estimulo y aliento a los que luchamos por el reconocimiento de nuestra soberanía nacional, y de acicate y presión sobre aquellos elementos retrógrados en Puerto Rico y en los Estados Unidos que todavía aspiran a perpetuar el coloniaje.

Ayer fue el Timor Oriental, mañana será Puerto Rico. Muchas gracias.