Oportunidad perdida

Oportunidad perdida

Por Fernando Martín
Presidente Ejecutivo
Partido Independentista Puertorriqueño
16 de agosto de 2002

DURANTE ESTA semana se celebró en San Juan una conferencia internacional promovida por el presidente del Senado, Antonio Fas Alzamora, titulada "Paz en la Paz". Parafraseando a Winston Churchill podría decirse que raras veces tanta gente ha desplegado tantos esfuerzos para lograr tan pocos resultados con tan insignificantes consecuencias.

No tenía porqué haber sido así. Si el evento -como pensaba que era su propósito original cuando inicialmente se concebió- hubiera sido dedicado al tema de la paz para Vieques otro hubiera sido el resultado. El tratar intensivamente el tema de Vieques con participación de notables personalidades internacionales y abordarlo desde todas sus perspectivas, tanto de derechos humanos y autodeterminación como científicas y ambientales, hubiera sido un taller de incalculable valor para los puertorriqueños y hubiera constituido un enorme impulso internacional a la lucha por la salida de la Marina.

En la conferencia que se celebró el tema de Vieques resultó ser una mera nota al calce que más que otra cosa parecía generar incomodidad y ansiedad a los organizadores. Resultó dramáticamente elocuente que la gobernadora en el discurso inaugural no mencionara la palabra Vieques ni una sola vez en su alocución. Es como si el gobierno de Puerto Rico viera el tema de Vieques -en la tradicional usanza colonial- como uno "doméstico" entre los Estados Unidos y Puerto Rico que no debe hablarse en ningún foro internacional por miedo a "ofender" al gobierno de Washington.

Los temas que se tocaron en la conferencia, aunque sí son temas serios, resultaron demasiado abstractos y carentes de pertinencia para el público puertorriqueño. La ausencia de Vieques también significó que los medios noticiosos internacionales no le dieron al evento mayor importancia o trascendencia. Es lamentable concluir, por lo tanto, que la celebración de la conferencia no tuvo resonancia o impacto en Puerto Rico ni fuera de Puerto Rico.

Lo más penoso, sin embargo, es la oportunidad que se desperdició. Todos estamos conscientes que la lucha por sacar a la Marina de Vieques pasa por un momento crítico y decisivo. Todavía no se ha formalizado la "promesa" del Presidente Bush de ponerle fin a las maniobras para mayo del próximo año, mientras que de Washington se originan noticias preocupantes que vinculan el futuro de Vieques a lo que pudiera ser un escenario inminente de acciones militares de los Estados Unidos contra el régimen de Saddam Hussein en Irak. Súmesele a esto que la Marina ha estado construyendo y modernizando su infraestructura de entrenamientos en Vieques y que se anticipa en cualquier momento la reanudación de dichos entrenamientos en las próximas semanas.

En el contexto descrito hubiera sido de gran ayuda para la lucha de nuestro pueblo el que una conferencia internacional en Puerto Rico -con el auspicio de la Asamblea Legislativa-hubiera sido convocada para proyectar hacia Estados Unidos y el mundo la solidaridad con la causa de Vieques reclamando paz para Vieques y justicia y respeto para todo Puerto Rico.

Creo que debe ser ya lección aprendida que en lo que a Vieques concierne nadie debe esperar mucho del gobierno de Puerto Rico. Para muestra pueden ustedes escoger entre decenas de botones.

Tan solo la anticipación por parte del gobierno de Estados Unidos de que el pueblo de Puerto Rico habrá de resistir, pacífica pero militantemente, cualquier intento por que la Marina permanezca en Vieques, podrá lograr detener tal pretensión. El movimiento, sin embargo, se demuestra andando.

El Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) ha lanzado la propuesta de generar un gran movimiento de Resistencia Nacional que permita y estimule a todos los puertorriqueños que favorecen la salida de la Marina a que tengan a su mano, en el momento apropiado, los instrumentos para hacer valer su protesta.

Ya hemos comenzado a reunirnos con el amplio abanico de organizaciones viequenses, cívicas, laborales, religiosas y políticas que están comprometidas con la lucha de Vieques para explorar las formas más eficaces de ampliar y multiplicar la lucha ante los tenebrosos escenarios de permanencia de la Marina que pueden desarrollarse a corto plazo.

Ahí está el precedente: el anterior gobierno fue primero aliado y luego adversario de los luchadores por la paz de Vieques. No tropiece nadie dos veces con la misma piedra.