ANTE EL reclamo de diversos sectores del país para que el liderato del Partido Popular Democrático (PPD) actúe ahora y encamine un proceso de Asamblea Constituyente que atienda el problema del status, la respuesta de Aníbal Acevedo Vilá ha sido descartar ese mecanismo limitándose a decir que lo importante es "que el pueblo decida".

El problema que está planteado ante el liderato político del país no es si el pueblo es el que debe decidir, sobre eso existe un consenso unánime. Lo que está planteado es cuándo debe decidir.

Si Acevedo Vilá cree que es el pueblo el que debe decidir, ¿por qué no instruye al liderato legislativo de su partido para que apruebe una consulta al pueblo sobre si desea que se convoque a una Asamblea Constituyente? Después de todo lo que necesita es una mayoría simple de los votos.

Su respuesta de "que el pueblo decida" no es más que el preludio de la nueva carnada electoral del liderato del PPD. La estrategia es crear la ilusión de que Acevedo Vilá es un candidato comprometido con el tema del status, pero sin que tenga que asumir la responsabilidad política de actuar ahora como Presidente del PPD.

No es difícil anticipar los lineamientos generales de esta estrategia. Acevedo Vilá, como presidente del PPD, convoca al liderato legislativo de su partido para que la Asamblea Legislativa realice una investigación sobre cuál es el mecanismo procesal más efectivo para atender el tema del status. Luego de meses de investigación y vistas públicas, la Asamblea Legislativa presenta al país un voluminoso informe en el que detallarán las virtudes y los defectos de los distintos métodos procesales. Su recomendación final será "que el pueblo decida" por medio de un referéndum entre los múltiples métodos procesales. Acevedo Vilá felicitará a la Asamblea Legislativa por su trabajo y resaltará que su informe es producto de una amplia consulta con diversos sectores del país. Anunciará que acoge la recomendación del informe de consultar al pueblo sobre los distintos mecanismos procesales, pero que debido a lo apretado del calendario electoral ese referéndum deberá llevarse a cabo luego de las elecciones, en el 2005. Insistirá que no se debe "confundir" al pueblo durante el periodo electoral con una elección sobre un mecanismo procesal de status y dirá que un voto por él en estas elecciones, es un voto para que "el pueblo decida" en el 2005. Es posible hasta que aprueben legislación ahora para viabilizar la consulta en el 2005. Luego de las elecciones, alguna excusa surgirá, como las muchas que utilizó Sila Calderón, para no atender el status.Los detalles específicos de la nueva carnada electoral del liderato del PPD están por verse, pero de lo que no hay duda es que la consigna de "que el pueblo decida", no es más que una quimera para prorrogar actuar sobre el status y aprovechar este tema para obtener ventaja electoral.