Buenas tardes, compañeras y compañeros. Un saludo a los representantes de las organizaciones que están participando de manera conjunta en este acto. Son estas organizaciones las que representan la diversidad, pero también la verticalidad del independentismo. Deseo también dar un saludo muy especial a los compañeros y amigos de la República Bolivariana de Venezuela que nos acompañan; su presencia aquí hoy es testimonio de aquello que había dicho don Pedro Albizu Campos, que la última trinchera del latinoamericanismo es Puerto Rico. La América Latina jamás podrá reclamar su independencia hasta que Puerto Rico logre la suya. Y por supuesto, deseo saludar al compañero presidente, Rubén Berríos, que se encuentra con nosotros en la tarde de hoy. Compañeras y compañeros, el Grito de Lares representa los valores más profundos de nuestra Patria. Valores por los cuales aún luchamos los independentistas. El 23 de septiembre de 1868 nació la nación puertorriqueña, pero también se trazó la agenda libertadora de Puerto Rico. Los que venimos a Lares, no venimos a conmemorar una fecha en la historia. No venimos a conmemorar un hecho aislado de patriotismo hace ya 137 años. Los que venimos hoy a Lares venimos a conmemorar 137 años de lucha. La gesta libertadora de Lares, no es un evento aislado, sino una lucha continua que comenzó en 1868, pero que aún no ha culminado. Por eso los que estamos aquí hoy venimos para manifestar que, siguiendo el ejemplo de los grandes patriotas de nuestra patria, no vamos a dar un paso atrás hasta lograr la libertad de Puerto Rico.

Hoy venimos a Lares con una visión muy clara del horizonte. Eso es así porque, como decía un pensador: "Somos unos enanos encaramados sobre hombros de gigantes. De este modo vemos más y más lejos que ellos, no porque nuestra vista sea más penetrante o nuestra estatura mayor, sino porque nos llevan en alto y nos elevan a su altura gigantesca." Los independentistas puertorriqueños estamos encaramados sobre los hombros de don Ramón Emeterio Betances, don Pedro Albizu Campos y don Gilberto Concepción de Gracia. Gracias a esa tradición de lucha, gracias a esos patriotas, a esos héroes de la lucha por la independencia de Puerto Rico, vemos con claridad el horizonte. Porque nos llevan en alto podemos ver lo mucho que hemos avanzado y deducir también las grandes lecciones de 137 años de lucha desde el Grito de Lares. Hoy venimos a Lares, no solo a celebrar –por supuesto que venimos a celebrar, porque Lares es una gesta inspiradora - pero venimos también a reflexionar, porque Lares es un lugar para orientar y para educar. Hoy venimos a Lares precisamente para pasar juicio sobre esos 137 años de lucha y para reflexionar sobre las grandes lecciones que nos han enseñado los grandes patriotas de Lares y los que luego continuaron la lucha como don Pedro Albizu Campos y don Gilberto Concepción de Gracia. La primera lección que tenemos que tener siempre presente los independentistas es que el independentista no puede actuar de otro modo que no sea con firmeza y con verticalidad. Que la mayor virtud que tiene el independentista es la constancia y la perseverancia. Que el independentista ni se rinde, ni se entrega. Esa es una lección importante que hemos aprendido de nuestros grandes patriotas. ¡Imagínense ustedes cómo debieron sentirse los patriotas de Lares, particularmente don Ramón Emeterio Betances, al recibir noticias de la derrota del Grito de Lares! Debió haber sacudido su espíritu y su corazón sentir que con esa derrota se pudieron haber ido abajo años de anhelos, de luchas, de sacrificios


El Presidente del PIP, Rubén Berríos Martínez
escuchó el discurso desde la plaza, junto a los
demás independentistas presentes.

Y, ¿cómo reaccionó Betances ante la adversidad? ¿Acaso Betances claudicó? ¡Claro que no! ¿Acaso Betances se rindió? ¡Claro que no! Betances, los treinta años que vivió luego del Grito de Lares, los dedicó con más fuerza y con más ahínco a luchar por la libertad de su Patria. Y por eso decía: “Si yo fuera capaz de dar un paso atrás sería para quemarme los sesos con plomo y pólvora”. Betances nos enseñó que el independentismo no tiene riversa.

Imaginen ustedes a don Pedro Albizu Campos, cómo debió haberse sentido cuando el Partido Nacionalista y don Pedro participaron de las elecciones de 1932. Don Pedro participaba de mítines por todo Puerto Rico y llenaba las plazas como hoy está llena esta plaza de Lares; puertorriqueñas y puertorriqueños iban a escuchar a don Pedro, iban a alabar a don Pedro, y decían: “don Pedro dice la verdad y lo que nadie se atreve a decir en este país”. Y sin embargo, en las elecciones del 1932 el Partido Nacionalista obtuvo solo 5,000 votos. ¿Cómo reaccionó don Pedro ante la adversidad y las dificultades? ¿Acaso don Pedro se entregó? ¿Acaso don Pedro claudicó? ¡Jamás! En ese momento don Pedro respondió con firmeza y dijo: "Está constituido el Ejército Libertador, que cuenta con 5,000 plazas, bajo el lema ¡Valor y Sacrificio!" Luego de las elecciones del 32 don Pedro definió ética y moralmente lo que es lucha por la independencia de Puerto Rico y lo que es muy importante también, le insufló a nuestro pueblo un sentido de dignidad que no tenía. Por eso, don Pedro decía que un jíbaro puertorriqueño vale más que cien millones de americanos. No es que los americanos valgan menos, es que el puertorriqueño sentía en aquella época que valía cien millones de veces menos que el americano. Y don Pedro le enseñó al puertorriqueño: "usted tiene dignidad, tiene derecho a mandar en su propia tierra, usted tiene la obligación de pararse sobre sus propios pies”. ¿Qué me dicen de don Gilberto Concepción de Gracia y sus fieles cirineos, que les tocó vivir la época más terrible de la persecución en la década del 50? ¡Qué fácil hubiera sido claudicar bajo las presiones y el chantaje! En aquel tiempo, cuando se fundó el Partido Independentista Puertorriqueño en el 1946, al año siguiente el Partido Popular aprobó la Ley de la Mordaza, que ilegalizó ser independentista. Si usted era un poeta y declamaba un poema patriótico, usted iba a la cárcel. Si usted iba a una reunión de independentistas, usted iba a la cárcel. Si usted tenía una bandera de Puerto Rico, usted iba a la cárcel y luego, con la bandera que incautaban, limpiaban los pisos en los cuarteles de la policía. Fue en esos momentos difíciles cuando don Gilberto levantó la bandera de la libertad y siguió hacia adelante. Ante las dificultades don Gilberto nunca claudicó, se mantuvo firme, fue independentista siempre. Hoy tenemos lucha por la independencia de Puerto Rico porque los grandes patriotas nunca dieron un paso atrás, se mantuvieron firmes y verticales en la lucha por la independencia, no claudicaron ni se desenfocaron, y esa es la gran lección que tenemos que aprender nosotros. Que los independentistas seguimos el ejemplo de Betances, de don Pedro, de don Gilberto, que los independentistas somos independentistas siempre.


Lolita Lebrón, independentista siempre,
junto a Rubén

Pero además de la firmeza y la verticalidad en la lucha, los grandes patriotas también nos enseñaron que la prioridad del independentista es siempre actuar para adelantar la lucha por la independencia y fortalecer los instrumentos de lucha que buscan la libertad de nuestra Patria. Lo que nos enseñaron es que el independentismo es una fuerza política con identidad propia, que el independentismo no es ni puede ser un movimiento folklórico y cultural porque eso lo que significa es la desmovilización de la lucha por la independencia. El independentismo es un movimiento libertador y es la única fuerza política en Puerto Rico que lucha por un ideal. Decía un filósofo argentino: "Existe un solo ideal universal, el ideal de la libertad, lo demás son apetitos." Y el rol y la misión del independentismo no es subir un gobierno colonial rojo para bajar un gobierno colonial azul, ni es subir un gobierno colonial azul para bajar un gobierno colonial rojo. Esas son peleas entre partidos coloniales para satisfacer sus apetitos de poder y de presupuesto colonial. En esa pelea no entramos los independentistas. ¡La nuestra es una lucha de ideal, la nuestra es una lucha por la libertad! Pero hay personas que piensan que la misión del independentismo es ser una sucursal del Partido Popular. Hay personas que piensan que la función del independentismo es hacerle el juego al Partido Popular que representa el colonialismo en nuestra Patria. Son los mismos que para justificar su entreguismo con el Partido Popular, dicen que el independentismo debe hacer alianzas. Esos son cantos de sirena. Eso provocaría la desmovilización del independentismo. Desaparecería el independentismo, ya que perdería su fuerza e identidad propia y se convertiría en rabiza del Partido Popular. Eso los independentistas no lo podemos permitir.

En el 1867 el revolucionario Ramón Emeterio Betances no buscaba alianzas con el líder reformista José Julián Acosta. Al contrario, lo debatía y combatía por la inutilidad y futilidad de la vía reformista. Dicho sea de paso, Betances, a los líderes que buscaban alianzas con los reformistas –equivalentes al Partido Popular– los llamaba “los temblones”. Así que desde ese tiempo había temblones. ¡Y miren que hemos visto desde entonces temblones! Les llamaba los temblones porque don Ramón Emeterio Betances sabía que el problema colonial de Puerto Rico no se resolvía con reformas. Que el problema de la esclavitud política de Puerto Rico no es cuestión de cuán corta o cuán larga es la cadena que nos esclaviza, es que hay que romper la cadena para lograr la libertad. Años más tarde, esa misma visión de Betances de que el independentismo tiene que mantener su propia fuerza e identidad, don Pedro Albizu Campos la retomó. Don Pedro Albizu Campos advirtió, con claridad y visión, que el rol del independentismo no es hacer alianzas con el colonialismo. Don Pedro Albizu Campos dijo: "El nacionalismo repudia las alianzas, los pactos y los acuerdos con los gobiernos y los partidos coloniales porque constituye una imposibilidad moral la unión del separatismo que pugna por la constitución inmediata de la república y la claudicación organizada que apoya el presente gobierno irresponsable, aplazando con subterfugios la proclamación de la independencia." Palabras de don Pedro Albizu Campos. Eso significa que es moralmente inaceptable que el independentismo sirva para fortalecer el colonialismo y sus instrumentos. Fue lo mismo que más tarde dijo contundentemente don Gilberto Concepción de Gracia: “El voto independentista ni se vende, ni se alquila, ni se presta, el voto independentista es exclusivamente para la independencia”. Quien mejor resumió el peligro de esas alianzas con el colonialismo fue también don Pedro Albizu Campos. El advertía sobre el peligro de resbalar en esas alianzas con los colonialistas, porque “cuando uno empieza a resbalar, no para hasta que se escocota”. Así mismo es. Y la historia nos ha enseñado.

¿Ustedes saben quién fue el primero que se escocotó en nuestro país? Don Luis Muñoz Marín. Disculpen lo del “don”, porque no se lo merece. Muñoz Marín fue el primer escocotao en este país. Muñoz Marín fue independentista, fundó el Partido Popular con independentistas, y luego comenzó a hacer transacciones de conciencia con el ideal. Comenzó a relegar el ideal. Siempre encontró una excusa para posponer el ideal y la lucha por la libertad. Y todos conocemos la historia, cómo terminó: Luis Muñoz Marín traicionó a los independentistas y luego se dedicó a encarcelar y a perseguir a los independentistas. Ese es el primer escocotao en este país. Por eso no hay que llevarse las manos a la cabeza sorprendido cuando uno escucha personas que fueron independentistas, pero se dedican a sabotear los esfuerzos de otras organizaciones independentistas y hacerle el juego al Partido Popular. Esas personas están en la línea de Muñoz Marín. Hoy día lo que está planteado ante nosotros, lo que ustedes han visto en los medios de comunicación y los debates sobre cuál es la misión del independentismo, no es otra cosa que la pugna que ocurrió hace más de 50 años. Es si el independentismo va a escoger la visión de don Pedro Albizu Campos y de don Gilberto Concepción de Gracia de firmeza y constancia y de siempre luchar por la libertad o si va a escoger la vía del entreguismo y la claudicación de Muñoz Marín. Albizuismo o muñocismo. Y aquí estamos los albizuistas. Hoy los que tienen la visión muñocista, los nuevos muñocistas, son los que hicieron y promovieron una alianza con el Partido Popular. El mismo Partido Popular y el mismo liderato que cree que Puerto Rico no es una colonia. El mismo liderato que no se ha atrevido a exigir el regreso de los soldados puertorriqueños de la guerra. El mismo liderato del Partido Popular que le ha abierto los portones de las escuelas superiores a los reclutadores militares para que busquen a nuestra juventud y se la lleven a servir de carne de cañón en las guerras norteamericanas. Ante esas alianzas con el colonialismo, el Parido Independentista Puertorriqueño tiene la misma posición de Betances, de don Pedro y de don Gilberto. Nosotros repudiamos y condenamos a los que hacen pactos con las fuerzas del colonialismo.


La plaza de Lares repleta de independentistas

La visión del PIP es la albizuista. Que los independentistas no hacemos transacciones de conciencia con el ideal. La visión albizuista es la que postula como prioridad ética y moral luchar siempre por la independencia de Puerto Rico. Siempre buscar fortalecer los instrumentos de lucha por la libertad de nuestra patria. Y esa tradición albizuista, esa tradición que retomó don Gilberto Concepción de Gracia en la vía civil, esa es la tradición de lucha que tenemos que tener siempre presente. Nuestra función es siempre libertar, es siempre defender la independencia, es siempre fortalecer los instrumentos que luchan por la libertad y repudiar el colonialismo y a los que sirven de mayordomos al Partido Popular. Yo estuve la semana pasada participando de una Jornada Universitaria por la Independencia, actividad que llevó acabo el Partido en diversas universidades. El liderato del Partido visitó la escuela Albizu Campos de Levittown, el recinto universitario de Arecibo, de Carolina, de Utuado, de Mayagüez, de Ponce, de Río Piedras, el liderato del partido se tiró a buscar a la juventud para animarlos y estimularlos a que participaran hoy de la celebración del Grito de Lares. De paso, mientras el liderato del PIP estaba hablándole a la juventud, orientándolos y educándolos sobre la independencia, los saboteadores del independentismo estaban atacando al Partido. Para que ustedes vean cual es la función de cada cual en esta lucha. Y me decía una joven en una de esas visitas que los que atacaban al PIP decían que el PIP repudia esas alianzas porque no quiere sumar. Ese es el colmo de la demagogia. Y yo quiero aprovechar aquí ante ustedes y ante la prensa del país, para responder a esa demagogia. ¡Por supuesto que el Partido Independentista quiere sumar! Para eso trabajamos todos los días, para sumar. Para eso trabajan ustedes todos los días en sus pueblos, desde el anonimato, sin aplausos ni reconocimientos. Para eso el liderato del Partido lleva dos semanas visitando las universidades y lo vamos a continuar haciendo. Queremos sumar sí, pero es sumar para la independencia, no para el Partido Popular. ¡Los independentistas sumamos para la libertad, no para el colonialismo!

Las puertas del Partido Independentista Puertorriqueño están abiertas para todos los hombres y todas las mujeres de buena voluntad que aspiran a redimir a nuestra Patria y a alcanzar el ideal de estimuló el Grito de Lares: la libertad de Puerto Rico. Y sabemos que esta es una lucha difícil. Es una lucha dura. Es una lucha muy compleja. Y puede haber compatriotas que se confundan, que cometan un error, que de buena fe los lleven al engaño. Sí, puede haber compatriotas que hayan abandonado el camino por esas razones. Les pasó como al poeta: “En medio de mi vida me encontré perdido en una selva oscura por haberme apartado del camino recto”. Eso pudo pasarle a esos compatriotas que por confusión dieron la espalda al camino recto de Betances, de don Pedro y don Gilberto, y a esos compatriotas los vamos a orientar y les vamos a explicar lo que hemos explicado hoy aquí, para que retomen el camino. Les vamos a explicar la visión albizuista de la lucha y cómo la prioridad del independentista es luchar siempre por la libertad. Pero eso es sumar para la independencia. Eso es sumar para fortalecer al Partido Independentista Puertorriqueño.

Para los que no hay puertas abiertas es con los que creen que la función del independentismo es ser una sucursal del Partido Popular. Para esos no hay puertas abiertas. No puede haber puertas abiertas a personas que, diciendo ser independentistas, sabotean los esfuerzos de organizaciones independentistas. No puede haber puertas abiertas a personas que, diciendo ser independentistas, se atreven a abogar por la desaparición de organizaciones independentistas; lo han hecho por muchos años con el PIP y recientemente cometieron la infamia de ir a Tenerías, la cuna de don Pedro Albizu Campos, para pedir la desaparición del Partido Nacionalista de Puerto Rico. Por supuesto que no puede haber puertas abiertas para esas personas. Y no puede haber puertas abiertas para aquellos que en su afán anti PIP se han atrevido a intentar insultar a doña Lolita Lebrón, esa santa de la independencia de nuestra Patria –y digo “intentar” porque insulta el que puede, no el que quiere, y en este país no hay nadie con la estatura moral para proferir una sola palabra en contra de doña Lolita Lebrón. Pero intentaron insultarla porque doña Lolita Lebrón reconoció la labor heroica del PIP y de Rubén Berríos en Vieques y por eso se ganó el intento de insulto de esas personas. No puede haber puertas abiertas para esas personas. A los impostores que haciéndose pasar por independentistas, le han dado la espalda a la gesta libertadora de Betances, de don Pedro y don Gilberto, no les vamos a dar es tregua. Y desde esta tribuna les digo a esas personas como les dijo José Martí, el apóstol de la independencia de Cuba a aquellos que, llamándose independentistas, saboteaban los esfuerzos del independentismo cubano: “Aquellos que no tengan el valor de luchar, tengan al menos el pudor de respetar a los que luchan”. La lucha por la libertad de los pueblos es tarea de grandes. Como decía también Martí: “Los flojos respeten, los grandes adelante”. ¡Y esta plaza está llena de hombres y mujeres grandes, hijos e hijas de don Pedro Albizu Campos que vamos a echar pa’lante en esta lucha; y si hay flojos que no han aprendido a respetar, les vamos a enseñar a respetar! Esa es la tradición albizuista de la lucha. El independentismo se respeta. El independentismo se mantiene firme. El independentismo se mantiene vertical y eso lo hemos aprendido de los grandes patriotas, pero también de los héroes anónimos.

Recientemente visité el recinto universitario de Utuado. Luego de darle una charla a los estudiantes, tuve la oportunidad de visitar a dos compañeros independentistas. Los compañeros del comité de Utuado me llevaron al barrio Roncador. Los que son de Utuado saben donde queda. El barrio Roncador queda a 45 minutos del pueblo –y para llegar a Utuado desde San Juan toma dos horas. Usted tiene que pasarle por el lado a San Pedro para llegar al barrio Roncador. Pues allá fuimos a visitar a estos compañeros independentistas. Allí visitamos a don Andrés Sotomayor y a su hija que cuida de él. Doña Rosarito, la hija de don Andrés, tiene más de 70 años. Don Andrés es un joven de 101 años. Es joven de espíritu. Allí fuimos los compañeros del PIP y fue una visita muy emotiva. Cuando le indicaron a don Andrés que los que lo visitaban eran compañeros del Partido, se emocionó, estalló en llanto y nos abrazó a todos. Don Andrés está muy enfermo y casi no puede hablar. Intentó hacerme una historia pero la emoción lo traicionó y no pudo acabar, y su hija me contó la historia. Ocurrió el día de la votación de la constitución del Estado Libre Asociado colonial. Cuenta doña Rosarito que ese día don Andrés estaba de cama, enfermo, cuando tocaron a la puerta. Ella abrió y preguntó en qué podía servirles. Eran cuatro agentes de la policía armados que le dijeron que estaban allí porque tenían información de que en aquella casa tenían secuestrados electores. Doña Rosarito, entonces joven, los miró y les dijo: “Ustedes saben que no están aquí por eso. Ustedes están aquí porque saben que nosotros pertenecemos al Partido Independentista Puertorriqueño. Si vinieron a arrestar a papá, está arriba acostado enfermo, no sean cobardes y suban a arrestarlo. Pero sepan que, si arrestan a papá, me tienen que arrestar a mí también, porque yo también soy independentista y no les tengo miedo.” Esa es la estirpe valerosa de la que se nutre nuestra lucha. Los policías bajaron la cabeza y se marcharon. Gracias a la lucha de héroes y heroínas anónimos que los libros de historia no van a resaltar, es que tenemos Patria y tenemos lucha por la independencia. Los que respondieron con dignidad ante las presiones y la marginación, ante la cárcel y la muerte, los que respondieron con firmeza, esos nos legaron una Patria y una lucha por la libertad.


Rubén felicita efusivamente a Juan Dalmau
al finalizar su discurso.

Cuando me fui a despedir doña Rosarito me dio un abrazo y me dijo: “Me has dado diez años más de vida con tu visita”. Y yo me sentí avergonzado, porque el que tenía que dar las gracias era yo. No tuve palabras para responderle, pero quiero aprovechar desde aquí, desde esta tribuna, para decirle a doña Rosarito que soy yo quien le agradece, porque si no es por ella y los que como ella han echado el resto por la libertad de esta Patria, no tendríamos ni Partido, ni lucha. Y le digo más: que me siento orgulloso de pertenecer a SU Partido. Sí, a SU Partido, porque el Partido Independentista Puertorriqueño no es de los líderes que nos paramos en la tribuna o que salimos en los medios de comunicación, el Partido Independentista Puertorriqueño es de los héroes que han dado la lucha, que han dado la talla por la libertad de nuestra Patria. De ellos es el Partido Independentista Puertorriqueño y gracias a ellos podemos decir hoy que el Partido Independentista Puertorriqueño es invencible. No hay fuerza que pueda con nosotros. Esa estirpe, esa tradición de lucha, nos han enseñado las importantes lecciones de firmeza, de verticalidad, de fortalecer el Partido como instrumento de lucha, de sumar, pero sumar para la independencia. Con ellos, que lo han dado todo en esta lucha, tenemos una deuda moral, de actuar como independentistas siempre. Nuestro pueblo, en sus venas, lleva la sangre de Betances, de don Pedro y de don Gilberto y de esos miles de patriotas anónimos que dieron y dan su vida por la libertad. Y un pueblo que tiene en sus venas la libertad, es un pueblo que va alcanzar su independencia. Es inevitable.

Cuando llegue ese día –que va a llegar porque, como decía don Pedro Albizu Campos, el independentista siempre tiene que tener en su corazón la certeza del triunfo de nuestro noble ideal. Y los que estamos aquí sabemos que vamos a triunfar más temprano que tarde. Cuando llegue el día de la aurora de la libertad vamos a ir donde esos compatriotas que no son independentistas y también donde esos que, diciendo serlo, han mordido las manos que trabajan por su libertad y les diremos, sin rencor: “Aquí está tu libertad, ahora vamos juntos a construir la nueva Patria." ¡Que viva Puerto Rico libre! ¡Independentistas siempre!