El próximo lunes, el Comité de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) examinará nuevamente el caso de Puerto Rico. Este año las vistas en la ONU tendrán particular importancia.

Por primera vez la Internacional Socialista (IS) y la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de la América Latina (COPPPAL) participarán en las vistas del Comité de Descolonización. Como reseñó de forma exclusiva El Nuevo Día, dos líderes latinoamericanos de gran prestigio testificarán en apoyo al derecho inalienable del pueblo de Puerto Rico a su libre determinación e independencia. El ex-presidente de Argentina, Raúl Alfonsín y el ex-presidente del Partido Revolucionario Institucional de México, Gustavo Carvajal, comparecerán en representación del Comité de la América Latina y el Caribe de la IS y la COPPPAL, respectivamente.

El apoyo de estas dos organizaciones que agrupan a más de cien partidos políticos –que incluye a la mayoría de los más importantes de la América Latina- es particularmente significativo ya que uno de los puntos nuevos de la resolución este año es que el Comité de Descolonización expresará la conveniencia de que la Asamblea General examine el caso de Puerto Rico. En años anteriores el Comité meramente expresaba su esperanza. No hay duda de que la comparecencia de la IS y la COPPPAL -que surge a solicitud del Partido Independentista Puertorriqueño- sumado al cambio de lenguaje de la resolución, fortalece el reclamo de que la Asamblea General atienda el caso de Puerto Rico.

Resulta fundamental la decisión del Comité de Descolonización de tomar nota del Informe del Grupo Interagencial de la Casa Blanca, en el que por primera vez de forma pública y oficial la Casa Blanca reconoce que Puerto Rico continúa teniendo una condición colonial con respecto a los Estados Unidos. El Informe de Casa Blanca constituye la aceptación de culpabilidad por parte de los Estados Unidos de lo que históricamente han denunciado el independentismo y el Comité de Descolonización.

La coyuntura es muy propicia para encaminar un proceso de descolonización. En Estados Unidos se ha reconocido el problema colonial de Puerto Rico y en el Congreso se consideran actualmente tres proyectos de ley sobre el futuro de las relaciones políticas entre ambos países. Por otro lado, la participación de prominentes líderes latinoamericanos en las vistas del caso de Puerto Rico en la ONU, es el primer paso de una estrategia articulada en la que la América Latina serviría de interlocutor con los Estados Unidos para que cumpla con su obligación con respecto a la descolonización de Puerto Rico. Esta estrategia que lidera el PIP incluye la celebración este año de un Congreso Latinoamericano en Solidaridad con la Descolonización e Independencia de Puerto Rico.

Además, en Puerto Rico es cada vez mayor la conciencia de la necesidad de superar nuestra condición colonial. La actual crisis económica que sufre el país es el recordatorio más reciente del colapso del modelo económico y político del ELA.

Ante la oportunidad que presenta la actual coyuntura histórica para nuestra descolonización, resulta patético que el gobierno de Aníbal Acevedo Vilá pretenda acudir al Comité de Descolonización para insistir en que el único derecho que tiene el pueblo de Puerto Rico es el derecho a seguir siendo colonia. Es un acto de cinismo que el gobierno del Partido Popular acuda a la ONU a defender una Asamblea Constitucional fatula, que operaría dentro de los márgenes del régimen colonial impuesto por la Ley 600 de 1950. Realmente van a abogar por una Asamblea Colonial.

Aunque Acevedo Vilá y el liderato de su partido sigan en negación sobre el reconocimiento por parte de Estados Unidos de que el ELA es un status colonial, ya la suerte está echada. Los días están contados para el ELA. Es cuestión de tiempo.