RECIENTEMENTE, EN este mismo espacio, expresé que el voto debe responder a la conciencia, que se debe utilizar para reafirmar los principios en los que se cree y para respaldar a quien los defiende. Solamente así tendrá valor el voto. Hoy abundaré sobre los principios y políticas que sobre el tema del ambiente estamos comprometidos a impulsar y defender.

La protección del ambiente debe ser tema prioritario para todos los puertorriqueños. Para asegurar las perspectivas de salud y desarrollo de Puerto Rico necesitamos:

- aire y agua limpios, indispensables para una población saludable y una economía vigorosa;

- suelos disponibles y saludables donde producir alimentos y sobre los cuales planificar nuestro desarrollo físico;

- bosques, que permitan la vida y reproducción de nuestras especies; que nos permitan diversificar nuestras fuentes económicas, así como también proveer espacios naturales necesarios para nuestro disfrute y esparcimiento;

- mares limpios, que permitan la multiplicación de los peces comestibles y la salud de los corales, fuentes directas e indirectas de nuestro bienestar presente y futuro;

- diversidad biológica, pues habitamos esta tierra con innumerables especies sin las cuales no podríamos vivir.

Para el logro de esos objetivos, el programa del PIP propone un proyecto de futuro que tiene como base el aprovechamiento racional de los recursos naturales, la preservación del balance ecológico y la calidad del ambiente. Nuestro programa ambiental, a diferencia de otros, no es una mera colección de promesas inconexas -o la designación de un área verde aquí, o una siembra de arbolitos allá-, sino una propuesta seria para cambiar la concepción gubernamental sobre la protección del ambiente y los recursos naturales.

Propongo:

- Establecer como política pública que nuestros bosques, agua, suelo y aire sean tratados y valorados como la infraestructura verde del país. Hay que adjudicarles a nuestros sistemas naturales y a los elementos que los sostienen una importancia similar a la que le adjudicamos a la infraestructura construida, o infraestructura gris. Ese es un primer paso indispensable.

- Proteger nuestras fuentes y abastos de agua. Resulta insostenible que miles de familias no tengan agua, particularmente cuando más llueve. Nos proponemos integrar y mejorar la legislación existente dirigida a proteger las cuencas hidrográficas que nos suplen -actual y potencialmente- el agua potable. Mediante la legislación, para el año 2005 todas las aguas servidas en Puerto Rico deben tener, al menos, tratamiento secundario; y tratamiento terciario para el 2010. No podemos permitir que nuestros mares se traten como inodoros, descargando en ellos sobre 200 millones de galones de agua mal tratados, diariamente.

- Asignar suficientes recursos económicos al Departamento de Recursos Naturales para que pueda implementar adecuadamente la Ley de Bosques, para que en el año 2005 tengamos el 15% de nuestro territorio protegido como Bosques Estatales, Santuarios o Reservas.

- Legislación que requiera la designación de "Reserva Agrícola" para aquellos terrenos clasificados como de alto potencial agrícola, reservándolos así, permanentemente, para uso agrícola. Ninguna agencia tendrá discreción para cambiar su uso.

- La creación del Fideicomiso de Reciclaje con representación de todos los sectores: gobierno, empresas, comercio, banca, universidades y comunidades. Este Fideicomiso hará acopio e integrará las instalaciones, tecnologías, incentivos e infraestructura necesarios para promover y desarrollar tanto los mercados como los procesos de recuperación de materiales reciclables y reusables.

- Elevar las acciones de contaminación que ponen en peligro la salud y la vida a la categoría de crimen ambiental, castigado con multas y cárcel. También se crearán los puestos de Auditores Ambientales y el de Defensor Ambiental.

- Integrar y armonizar toda la legislación ambiental mediante la elaboración y aprobación de un Código Ambiental de Puerto Rico que organice, sistemáticamente, todo el marco legal referente a la protección del ambiente y los recursos naturales.

- Asignar en el presupuesto de gastos del Gobierno una cantidad no menor del tres por ciento del presupuesto total para cubrir las responsabilidades ministeriales de las agencias reguladoras y custodias del medio ambiente. (Actualmente, el presupuesto de ambas es menos del 1% del presupuesto general).

Estas son algunas de las más de noventa propuestas específicas sobre el tema ambiental contenidas en el programa del PIP. Nuestra defensa del ambiente, tanto desde la calle como desde las asambleas municipales y la Legislatura, habla por sí sola. Nuestra palabra y acción se encuentran en el mismo lugar.