Mientras me dirigía a esta tarima, tuve la oportunidad de saludar a muchos compañeros y compañeras de distintos pueblos de la Isla, gente que ha venido de cada rincón de Puerto Rico. Caminando entre ustedes pude ver cientos de rostros, pero parado en esta tarima, desde acá arriba, yo veo un sólo rostro - el rostro de la esperanza.


Lic. Juan Dalmau Ramírez, Secretario
de Asuntos Municipales del PIP(BAS)

Y es que al mirar esta multitud, hoy que se cumplen 104 años de la invasión de los Estados Unidos a Puerto Rico, 104 años de intervención militar y de subordinación colonial, se confirma el fracaso de aquellos que han dedicado todas sus fuerzas a la desaparición de los que luchamos por la libertad de Puerto Rico. Pienso en las palabras de Jorge Mañach, que, al destacar las virtudes de don Pedro Albizu Campos, decía: "Es terrible echar una pelea con las fuerzas que todo lo pueden: la cárcel, la muerte, la torsión de la fama!" Nosotros, los independentistas, hemos echado esa pelea contra las fuerzas de un imperio poderosísimo y aquí estamos hoy, luego de 104 años de colonialismo norteamericano, dando testimonio de que no hay fuerza en el mundo que pueda hacer desaparecer el espíritu de lucha y el ansia de libertad de nuestro pueblo. Por eso yo veo desde aquí la esperanza que refleja esta multitud.

II.

Hoy, además de cumplirse 104 años de la invasión norteamericana a Puerto Rico, se cumplen 50 años de la creación del Estado Libre Asociado. Hoy se cumple medio siglo del establecimiento de un sistema jurídico que pretendió legitimar la relación colonial entre Puerto Rico y los Estados Unidos. Hoy, se cumple medio siglo de un sistema jurídico que es un anacronismo político y económico, que ha dependido de las falsificaciones históricas y la mitología política para subsistir.

Para comprender el verdadero significado del E.L.A. tenemos que ir a sus orígenes. A comienzos de la década del 50 los Estados Unidos había consolidado su hegemonía política mundial y daba prioridad a sus intereses militares en Puerto Rico con el fin preservar su dominio en el hemisferio. En esa época daba comienzo la Guerra Fría, el mundo se dividía en dos polos y Estados Unidos luchaba contra el expansionismo soviético. En ese contexto, Puerto Rico era una ficha clave para los intereses geopolíticos de los Estados Unidos. Y Estados Unidos no estaba dispuesto a renunciar a su control sobre Puerto Rico.

Lo único que permitió Estados Unidos en el 1952, fue la adopción de una Constitución dentro los parámetros coloniales existentes. En otras palabras, la Constitución del E.L.A. en nada alteró la relación colonial entre Puerto Rico y los Estados Unidos. El E.L.A. fue el intento de encubrir el crimen imperialista de los Estados Unidos contra Puerto Rico.

Pero si criminal fue la actitud imperialista de los Estados Unidos, más criminal fue la actitud del liderato Popular de la época que, en lugar de admitir su fracaso de lograr mayores poderes para Puerto Rico y denunciar y confrontar a los americanos por su política colonial, en lugar de decir que los americanos eran unos bandoleros por mantener a Puerto Rico como colonia, se doblegaron ante la imposición norteamericana. Y no sólo se conformaron con someterse sumisamente a la imposición colonial, sino que además la glorificaron. Ese es crimen más grande que se ha cometido contra este pueblo, glorificar la política colonial de los Estados Unidos mintiéndole al país presentando al E.L.A. como un modelo político moderno y digno, cuando lo que realmente significa es la vergüenza de continuar subordinados a los Estados Unidos.

Por eso los que hoy se encuentran celebrando el E.L.A. lo que celebran es una gran mentira. Y los que nos encontramos aquí estamos denunciando esa mentira, y exigiendo la única opción de dignidad para nuestro pueblo, la independencia. Estamos aquí para estremecer las conciencias de nuestros compatriotas diciéndoles que ya este pueblo no puede vivir del engaño colonial. Que a comienzos del siglo XXI, no podemos seguir viviendo con un modelo político basado en las realidades de la década del 50.

Hoy, ya acabó la Guerra Fría y el mundo no se divide en dos grandes polos. Yo pertenezco a una generación para la cual la Guerra Fría es una mera referencia histórica. Hoy estamos en la época de las nacionalidades. Hoy, más que nunca, la soberanía política es el instrumento fundamental para insertarse a la economía mundial. Estamos viviendo otros tiempos, distintos a los que dieron base a la creación del E.L.A.

Por eso, ya los Estados Unidos ha reconocido que el E.L.A. fue un engaño al mundo y que es un status colonial que debe superarse. Y ya la mayoría de los puertorriqueños reconoce que el E.L.A. es un status político obsoleto, que nos mantiene atados e impedidos a toda posibilidad de desarrollo político, cultural y económico.

Estamos viviendo en una realidad muy distinta a la del 50 y algunos siguen hablando si estuvieran viviendo en la década del 50. Pero esos son hoy una minoría.

Pueden quedar por ahí algunos colonialistas químicamente puros, de esos que se pueden certificar científicamente, esos a los que todavía uno les escucha decir que gracias al E.L.A. tienen zapatos. Pero esa es una especie en peligro de extinción, porque ha habido un cambio generacional. Yo pertenezco a una generación que no arrastra esos mitos. Como ha dicho Rubén, ¡Mi generación sabe que tiene zapatos por su esfuerzo y su trabajo, mi generación no necesita zapatos, mi generación lo que necesita es la independencia para tomar las riendas del futuro de nuestro país! Y yo sé que nos estamos acercando a ese momento.

III.

Compañeras y compañeros hoy nos reunimos en este malecón para condenar nuestra condición colonial y decirle a este pueblo que no podemos seguir viviendo en la década del 50. No podemos seguir cocinando con leña. No podemos seguir viviendo de engaños.


Pipiolos aglomerados cerca
de la tarima. (BAS)

Pero además de esa condena, esta manifestación es de celebración. Debemos sentir júbilo porque, a pesar de la colonia, los independentistas hemos alcanzado importantes triunfos sobre los cuales las nuevas generaciones construirán la patria libre.

Hemos logrado consolidar una nacionalidad vibrante y definida de la cual todos los puertorriqueños se sienten orgullosos, y ese es un triunfo nuestro de los independentistas y una derrota para la colonia. Hemos creado conciencia de la necesidad de superar nuestro status colonial, y ese es un triunfo nuestro de los independentistas y una derrota para la colonia. Hemos puesto de rodillas a la Marina de Guerra más poderosa del mundo, primero en Culebra y ahora en Vieques, y ese es un triunfo nuestro de los independentistazs y una derrota para la colonia. Hemos logrado un espacio privilegiado en el plano internacional donde hemos recabado la solidaridad de diversos países a favor de nuestra independencia, y ese es un triunfo nuestro de los indendentistas y una derrota para la colonia. Y más recientemente hemos logrado un creciente apoyo mayoritario a la celebración de una Asamblea de Status para superar nuestro status de subordinación política, y ese también es un triunfo nuestro de los independentistas.

Esos triunfos nos han colocado al umbral de alcanzar la independencia.

Decía Victor Hugo que no hay nada más poderoso en el mundo que una idea cuyo momento ha llegado. A lo que yo añado citando a Ortega y Gasset, "[l]a política es tanto como obra de pensamiento obra de voluntad; no basta con que las ideas pasen galopando por unas cabezas; es menester que socialmente se realicen, y para ello que se pongan resueltamente a su servicio las energías más decididas . . ."

Compañeras y compañeros nosotros no sólo hemos tenido las ideas, sino que con nuestra voluntad hemos creado las condiciones para que esas ideas sean realidad. Sin un Partido que empuje las ideas, sin una organización política que las haga realidad, no importa cuán buenas hubiesen sido las ideas no hubiésemos podido haberlas materializado.

Compañeras y compañeros, hoy, cuando salgan de aquí vayan a sus respectivos pueblos y lleven el mensaje. Los de Moca vayan hasta el sector Cuevita, los de Caguas vayan hasta las parcelas Jurado, los de Carolina vayan hasta Metrópoli, los de Peñuelas hasta Ceboruco, los de Ceiba hasta el sector las Parcelas, en fin, cada uno de ustedes tiene la tarea de visitar cada rincón de sus respectivos pueblos y llevar el mensaje de esperanza, que sepan todos que hoy los independentistas nos reunimos aquí para reafirmar los principios que dieron base a la creación de nuestro Partido y renovar nuestro compromiso de continuar con paso firme, de no dar un paso atrás, hasta lograr la victoria definitiva - la libertad de nuestra patria.

¡A la Lucha y a la Victoria! ¡Que viva Puerto Rico Libre!