compañeros y compañeras, compatriotas todos:

Este es un partido extraordinario. Un partido que desde el 1946 viene aguantando todas las persecuciones, todas las mentiras, todos los desprestigios; un partido que ha logrado resistir el embate de la propaganda del imperio más poderoso del siglo 20 y principios del 21; un partido como éste que logra en el día de hoy reunir una multitud como ésta, compatriotas que vienen aquí no a recibir, sino a aportar y muchas veces a arriesgar lo poco que tienen, es un partido invencible y a la larga triunfará.

Puerto Rico, durante siglos, ha sido víctima de su posición geográfica privilegiada. Primero el dominio español y luego el dominio norteamericano, tuvieron siempre como norte el mantener en Puerto Rico un bastión militar geopolítico para controlar desde aquí a la América Latina y al comercio internacional que fluye a través del Canal de Panamá. El milagro de Puerto Rico, como yo he dicho tantas veces, no es que seamos la última colonia del mundo, sino que hayamos logrado subsistir como una nacionalidad en lucha por su plena libertad. Ese es el milagro.

Pero esa posición geográfica que fue, durante siglos, la fuerza, el sostén del colonialismo en Puerto Rico, está camino a convertirse, no ya en nuestra perdición, sino en nuestra salvación. Es increíble que la historia de la humanidad se dé así. Lo que en un momento fue el gran débito, en el próximo se puede convertir en el gran haber. Lo que en un momento puede ser la perdición, en el próximo se puede convertir en la salvación. ¡Y camino de eso estamos! No por voluntad de los que nos ocupan militarmente, sino por voluntad del pueblo puertorriqueño que, mediante una lucha sin cuartel le hizo imposible su permanencia en Vieques, lo cual ya viene desencadenando su próxima retirada de Ceiba, de Roosevelt Roads.

Al sistema colonial de Puerto Rico la historia le ha sacado la alfombra de debajo de los pies. Y por eso el anuncio del retiro de Roosevelt Roads, sea mañana o pasado o el día después, pero así será, es el anuncio formal de que los días de la colonia en Puerto Rico están contados.

Les quiero recordar a todos los puertorriqueños que en Puerto Rico la mayor de las corrupciones es la situación colonial, porque el colonialismo lleva a los individuos y a los pueblos a despreciarse a sí mismos y el desprecio a uno mismo es el origen de toda corrupción. Esa es una realidad y una verdad como un templo. El camino de todas las corrupciones está empedrado con el desprecio a uno mismo, con la falta de confianza en uno mismo.

Por lo tanto, estamos prontos a terminar ese ciclo de nuestra historia en donde todo se ponía al revés. Donde a lo que era bueno se le decía malo y a lo que era malo se le decía bueno. En este país nuestro se comete la infamia y el atropello de utilizar los valores de la nacionalidad puertorriqueña para remachar las cadenas del coloniaje. Como les dijo hace muchos años un gran patriota puertorriqueño, Rosendo Matienzo Cintrón a los colonialistas: "Son capaces de convertir cualquier idea en un lechón asado y cualquier bandera en una servilleta. No me lo niegues, tonina, eres capaz de comértelo todo". No hay mayor infamia que utilizar la marginación y la pobreza para treparse sobre ella en una campaña politiquera utilizando el dolor de nuestro pueblo para remachar las cadenas del coloniaje. ¡Si estuviera aquí don Rosendo, o don Pedro, o don Gilberto, para ver este derrumbe del coloniaje, cuan grande sería su alegría! Se está acabando en Puerto Rico la colonia militar. Y tan pronto se derrumba la colonia militar, ¡se acabó el colonialismo en Puerto Rico! Ahora es cuestión de cómo y cuándo.

No crean que el colonialismo se va a ir por voluntad propia. Es como en Vieques, donde le había llegado el momento de este tipo de entrenamiento, a este tipo de maniobras; ya no servían ningún propósito. Pero había que darle el empujón. Y al colonialismo le pasa lo mismo. Le llegó el momento a la colonia militar, pero hay que darle el empujón.

Leyendo el otro día me topé con un pasaje de la historia de la esclavitud que me puso los pelos de punta. En el oeste de África, a finales del siglo 15 había un tráfico de esclavos sobre el que acumularon fortunas y castillos en la Europa de aquel entonces. Desde las costas de Ghana, de Guinea, del Senegal, del Congo, de Costa de Oro, de Costa de Marfil, llegaban a América. Los entregaban y los vendían los propios reyes africanos, siguiendo una costumbre que ya los blancos habían instituido en Europa miles de años antes de Cristo. Y el 1ro. de mayo del 1807, mucho antes de ese 1ro. de mayo que hoy celebramos como el día internacional de los trabajadores, el 1ro. de mayo del 1807 el Parlamento inglés, respondiendo a la necesidad económica de la época, porque ya aquel tráfico no servía a los propósitos del capitalismo naciente, y respondiendo al liderato de hombres y mujeres grandes de Gran Bretaña que querían seguir el ejemplo de Cristo y no estaban dispuestos a que unos hombres se convirtieran en propiedad de otros, el 1ro. de mayo de 1807 la Cámara de los Comunes de Inglaterra se creció ante la historia y decretó la abolición del tráfico de esclavos. Cuenta la historia que en el lugar que hoy se conoce como Costa de Oro, y en aquel tiempo conocido como Reinado de Ashanti, un día se topó un rey africano con unos comerciantes ingleses y les dijo: ¿Por qué ustedes no vienen ya a buscar esclavos? Se los tenemos aquí, sentados en la playa, los portugueses todavía buscan esclavos, y los franceses, y los holandeses y los españoles y los mahometanos también, y todos ustedes tienen el mismo Dios, ¿cómo es posible que ustedes, los ingleses, los comerciantes mayores, no quieran participar de la trata de esclavos?" Así le decía el rey africano al inglés. Y así está pasando en Puerto Rico ahora. Se acabó la trata de esclavos en el mundo. Estamos mucho más allá del 1ro. de mayo del 1807. Ya no hay tráfico de esclavos porque eso se quedó en la historia antes del capitalismo, porque para el capitalismo no servía. Se abolió la trata de esclavos. En el mundo se ha abolido el colonialismo y aquí tenemos señores y señoras diciéndole al americano: "¡Por favor, no se vayan! Yo quiero seguir siendo colonia de los Estados Unidos". Tienen el síndrome del cónyuge maltratado que dice: "¡Pégame, pero no me dejes!" Vergüenza les debería dar.

Pero se les acabó el tiempo en la historia. Puede ser mañana, pasado mañana o el día después de pasado mañana, pero ya los traficantes de esclavos dijeron que eso no era negocio para ellos. Eso es lo que está pasando en Puerto Rico en este momento. Se le acabó la soga a la colonia y algunos siguen todavía impulsando la colonia. Para no hablar de los otros. Los que le dicen al pueblo puertorriqueño que somos una colonia pero se creen que Puerto Rico es una colonia del Partido Popular. Y los líderes del Partido Popular son los administradores de la colonia. Los colonialistas, los dueños de la colonia, son el país del que ellos quieren formar parte. Es decir, quieren irse con sus amos para ser como ellos. No se olviden los líderes estadistas en Puerto Rico que Puerto Rico es una colonia de los Estados Unidos. No es una colonia del Partido Popular.

Y así tenemos a estos dos sectores del liderato del país, unos predicando la colonia empedernidamente y sin vergüenza, y los otros queriendo hacerse parte de aquellos que azotan sus espaldas. Esa es una tragedia, pero no es una tragedia puertorriqueña. Es una tragedia del mundo entero. Y tarde o temprano acabará esta tragedia. Muy temprano, espero. Esta colonia que está ya en descomposición en el país, y esa salida imposible que es el hacerse parte del que nos azota la espalda, tiene efectos nefastos en nuestra patria. Todos los vemos. ¿Saben lo que significa que después de 105 años de colonialismo, después de 51 años de llamar a esta colonia Estado Libre Asociado, en Puerto Rico haya un programa que incluye al 60% de la gente y que se llama "Programa de Comunidades Especiales"? Esta es la aceptación de la bancarrota completa del sistema colonial en Puerto Rico. Y eso, que no están contando a esos hermanos nuestros, los que más han padecido el coloniaje, que tuvieron que exiliarse en los Estados Unidos para ver cómo las ratas mordían a sus niños, para poder mandarle un mendrugo a la abuelita o a la mamá aquí en Puerto Rico. ¡A esos dos millones y medio no los cuentan! ¡Qué clase de prosperidad en esta colonia! ¡60% en lo que llaman ellos con el eufemismo de "comunidades especiales" y más de la mitad de la población exiliada, después de 105 años de colonialismo y de 51 años de "prosperidad" bajo el Estado Libre Asociado! Esa es la prueba mayor de que esto ya no da más.

Pero no es ese el único problema en Puerto Rico. Hay muchos otros. Yo pretendo en el día de hoy mencionar dos o tres. Ya los compañeros mencionaron algunos. Aquí todo el mundo se pasa quejándose cada cuatro años. Vienen los líderes populares y abusan de los empleados públicos penepés; vienen los líderes penepés y abusan de los empleados públicos populares. Discriminan en el empleo continuamente. Corrupción, ni hablar. Pero cada cuatro años, desgraciadamente, todavía, la mayoría del pueblo va y vota por ese liderato. ¿Qué es lo que sucede? Lo que sucede es que los líderes populares y penepés quieren hacer creer a los puertorriqueños que aquí no hay más ninguna alternativa. Que están obligados a bombardino, a votar por el liderato popular o por el liderato PNP. Por eso, como decía Fernando, es increíble: aquí llama gente por teléfono, de esos entrenados para llamar por teléfono todo el tiempo, cuya única cantaleta es "Todos los partidos son unos corruptos". ¿Cómo que todos los partidos son unos corruptos? Aquí hay un partido donde jamás ha habido un líder señalado por corrupción en Puerto Rico. ¿Cómo que todos los partidos son corruptos?

Cuando nuestro fundador murió, su hijo tuvo que hacerse cargo de las deudas porque don Gilberto había dejado su vida y su fortuna y sus oportunidades de desarrollo económico en aras de esta lucha. ¿Cómo que corruptos? Gilberto Concepción de Gracia nunca fue corrupto. Si los independentistas quisiéramos ser corruptos, ustedes saben dónde estaríamos militando: en uno de los partidos de los líderes corruptos.

Y quieren que el pueblo crea que no hay alternativa. ¡Extraordinario! ¡Hay alternativa a la corrupción en el gobierno: poner a líderes limpios a administrar el gobierno de Puerto Rico. Seguro que la hay. "¡Ay, a2uel fue corrupto!" Escoge a uno que no sea corrupto. "Están destruyendo el ambiente", no hay alternativa". ¿Cómo que no hay alternativa? El Partido Independentista ha estado en todas las luchas vecinales y comunales en defensa de nuestro patrimonio. ¿Cómo que no hay alternativa?

Los pobres y la clase media pagan contribuciones y los ricos aquí no pagan contribuciones y los bancos no pagan contribuciones y las grandes empresas no pagan contribuciones. "Pero no hay alternativa, hay que votar por los líderes populares y penepés". ¿Cómo que no hay alternativa? El Partido Independentista dice que hay que meterle mano a los grandes intereses y hay que hacerle justicia a la clase media y hay que poner a pagar más a los que tienen más que pagar. ¿Cómo que no hay alternativa? Aquí está la alternativa del Partido Independentista Puertorriqueño.

"Los servicios de salud están por el piso" Pero "no hay alternativa, hay que votar por el liderato popular y PNP". Pero, ¿cómo que no hay alternativa? ¡Si hace 25 años el Partido Independentista Puertorriqueño está proponiendo un seguro universal de salud con un pagador único! Lo que pasa es que, para escoger esa alternativa de salud, hay que meterle mano a los grandes intereses que controlan los seguros de salud en Puerto Rico, y eso no se atreven a hacerlo ellos. ¿Cómo que no hay alternativa? Hay alternativa para todos los problemas del país. Lo que pasa es que hay que darle la espalda a los que engañan a este pueblo cada cuatro años.

Yo sé que estas ideas son ideas con las cuales no pueden estar de acuerdo los líderes populares y los líderes penepés, aunque usen el nombre de algunas de ellas. Pero sí hay algunos asuntos sobre los cuales podemos ponernos de acuerdo, y de ellos es que yo quiero hablar más que nada en el día de hoy. ¿Por qué es momento para ponernos de acuerdo en esos asuntos? Porque les conviene. Es como en Vieques. ¿Por qué ustedes creen que los dos candidatos a la gobernación me fueron a visitar a mí en Vieques? ¡No me digan que era para desearme que no me tostaran los rayos del sol! Fueron porque son, como decía un sacerdote, antiguo maestro mío, "son como Vicente, a donde va la gente". Tan pronto ven que la ola de la historia les conviene, se montan en la ola de la historia. Eso fue lo que hicieron en Vieques.

Yo tengo dos asuntos que voy a tratar, esta es la invitación que yo les voy a hacer hoy porque, si no, se les va a ir la ola de la historia. Estos dos asuntos que hoy quiero traer a la consideración de ustedes y del país, son los dos asuntos en los que a ellos también les conviene ponerse de acuerdo porque, si no, el pueblo algún día les va a pasar por el lado más pronto que tarde.

¿Cuáles son esos dos asuntos? Yo quiero darle un título a los asuntos que voy a traer ante ustedes, para que cada uno se los pueda llevar en su mente y comunicarlos a sus vecinos, buenos populares y buenos penepés, personas tan decentes como nosotros pero que tienen la desgracia de que cada cuatro años son engañados por líderes que no responden a sus intereses. Yo voy a titular mi propuesta

Yo quiero proponerle al liderato popular y penepé un diálogo urgente sobre el futuro de Puerto Rico. Sobre dos temas bien sencillos. El primero se refiere a Ceiba y Roosevelt Roads y el segundo se refiere al status. Yo quiero llamarlos a ellos a un diálogo para ponernos de acuerdo en ambos asuntos en lo que podamos ponernos de acuerdo.

Vamos primero al asunto de Roosevelt Roads, de Ceiba, que tiene que ver con el corazón del desarrollo económico de Puerto Rico, como ya les habló el compañero economista, compañero de papeleta, Edwin Irizarry Mora. A los dos aspirantes del PNP y el candidato del Partido Popular, a los aspirantes a la gobernación. Todos dicen que ellos quieren que, cuando esas tierras se devuelvan, se le devuelvan al pueblo de Puerto Rico. Todos dicen eso. Todos. Los que no están dispuestos a firmar la resolución de Fernando para que se vayan pronto de Roosevelt Roads, -y no tuvo ni un solo voto en el Senado- dicen que, si insisten en irse de todas formas, entonces sí que nos las devuelvan al pueblo puertorriqueño.

Entonces, el diálogo es urgente, esto es para la semana que viene, porque ya mismo se decide en el Congreso americano sobre esto. En este diálogo urgente sobre Roosevelt Roads, vamos a ponernos de acuerdo en hacerle llegar ese mensaje urgente a los Estados Unidos, de que cuando devuelvan las tierras (si es que las devuelven) -yo quiero que las devuelvan ayer, ellos quieren que no las devuelvan nunca- pero que, si las devuelven, cuando las devuelvan, que las devuelvan al pueblo de Puerto Rico. Porque entonces van a ser el centro y el corazón de la interdependencia con el mundo. Nos van a permitir unirnos al mundo. Y en Puerto Rico, para desarrollar nuestra economía, tenemos, antes que nada, que unirnos al mundo; como se han unido al mundo docenas de países más pequeños que Puerto Rico. Países que hace 20 años estaban por detrás de Puerto Rico y que ya nos pasaron por el lado y tienen más ingresos por persona que Puerto Rico. Islitas pequeñísimas, del tamaño de Vieques, como St. Kitts, como Nevis, como Barbados, Antigua, al lado de nosotros, todas las cuales tienen más ingresos por persona que Puerto Rico. ¡Porque se unieron al mundo! Y porque establecieron un sistema socialdemócrata para distribuir bien la riqueza.

Eso es, primero unirnos al mundo para desarrollar nuestra economía y segundo, repartir bien la riqueza y atreverse a meterle mano a los grandes intereses. Para eso, para ese futuro, necesitamos lo que hoy es Roosevelt Roads. No hay problema, si los señores líderes del Partido Popular, o el candidato a gobernador del Partido Popular, quieren que eso sea para darle respiración al Estado Libre Asociado, yo no cuestiono los motivos, que lo hagan por la razón que sea. Y si Pesquera y Rosselló quieren que la tierra se le devuelva a los puertorriqueños porque creen que eso constituirá la base de un gran estado de la nación americana, esa es su razón.

Yo lo que le digo al pueblo puertorriqueño es que sobre eso hay que ponerse de acuerdo ahora. Yo lo que quiero es saber qué razón o qué excusa va a utilizar alguno de estos tres candidatos para no sentarse a la mesa y empezar a hacer las gestiones de inmediato para la devolución de esos terrenos a Puerto Rico cuando los devuelvan. ¡Al pueblo puertorriqueño, no a unos especuladores!

Vamos a sentarnos a ver qué forma buscamos para conseguir que eso sea nuestro cuando lo devuelvan. Esa es la primera propuesta.

La segunda propuesta: Con respecto al status. Vamos a sentarnos con respecto al status. Yo sé que hay diferencias con respecto al fin último del status de Puerto Rico. Sin embargo, no debe haber diferencia en llegar a un consenso con respecto a un mecanismo. El candidato del Partido Popular ha dicho que cree en el diálogo y los candidatos del PNP también han dicho que ellos creen en el diálogo. Vamos a sentarnos. ¡Pero no el año que viene, ya mismo! La señora gobernadora ha hablado de una Asamblea Constitucional de Status. ¡Extraordinario! La felicitamos. Pero, la señora gobernadora, ¿está en serio? Sí, porque con la boca es un mamey, como decimos en Puerto Rico. Porque ayer, cuando era gobernadora y candidata, no creía en eso. Y hoy, que es gobernadora y no es candidata, tampoco cree. Dice que cree, pero no hace nada. ¿Por qué le vamos a creer que cuando no sea ni gobernadora ni candidata entonces ella cree en la Asamblea Constitucional de Status? El movimiento se demuestra andando. Se construye en la vida haciendo, no diciendo. Ella no va a ser la gobernadora de Puerto Rico. El señor Acevedo Vilá va a ser, de aquí a unos días, el Presidente del Partido Popular. Mi invitación está abierta al Presidente del Partido Popular. Vamos a reunirnos. Hay tiempo.

Oí a algunos líderes del Partido Popular diciendo que no quieren mezclar las elecciones con el status. Por eso mi propuesta, para que no se mezclen. Vamos a hacerlo ya mismo. Para hacer un referéndum, si lo creen necesario, antes de enero. Fresquecito, tan pronto terminen las primarias. A principios de diciembre, como se hizo uno no hace muchos años. Y se le pregunte al pueblo, para que sea el pueblo el que decida, si quiere o no quiere una Asamblea Constitucional de Status. Ya mismo, no mañana ni pasado, ya mismo. Y después de eso, tenemos los primeros tres meses del año que viene para elegir la Asamblea Constitucional de Status, que el pueblo la va a elegir. Y podemos reunirnos medio año antes de las elecciones. Y después estamos seis meses en campaña electoral. Esa es la invitación que estoy haciendo. ¡Entonces sí que el status no va a estar en issue! Entonces el candidato PNP y el candidato Popular le pueden probar por qué ellos son mejores candidatos que el del Partido Independentista. ¿Por qué no hacemos eso? Entonces sí que no se mezcla el status con las elecciones. ¿Por qué no aceptan esta propuesta? Vamos a sentarnos, ésta es mi propuesta.

Esa es mi propuesta en el día de hoy. Por eso digo que es a un diálogo urgente. Esta es mi propuesta, pero ellos pueden traer otra. Encantado. El Presidente del Partido Popular y los candidatos del PNP traigan las propuestas que ellos tengan. Para Roosevelt Roads lo podemos decidir ya mismo, y para lo del status tenemos unos meses para hacer ese referéndum antes de diciembre.

Alguien podría decir: "Rubén no seas inocente, ¿cómo vas a sentar a Pesquera junto a Rosselló y a Acevedo Vilá junto a ellos dos?" No hay problema, lo hacemos por separado. Nos reunimos un día con Pesquera y otro día con Rosselló. Y si Aníbal Acevedo Vilá no se quiere sentar con Rosselló ni con Pesquera, no hay problema, que se siente conmigo. Yo espero que podamos llegar a un acuerdo sobre eso.

Que no usen de excusa que "éste no es el momento". ¿Cómo no va a ser momento? Este es el momento, especialmente en un Partido Popular que ya dijo que creía en la Asamblea Constitucional de Status. Ahora, si no es en serio, eso es otra cosa. Recuerdan los más viejos aquí aquello de que "la independencia está a la vuelta de la esquina". Si lo de la Asamblea Constitucional de Status es en serio, es para ahora, no para después de las elecciones, porque eso es la teoría moderna de "la independencia está a la vuelta de la esquina". Esta vez es "la Constituyente está a la vuelta de la esquina". ¡No me digas! ¿Por qué para después de las elecciones y no antes, si no hay nada que te lo impida, si crees en eso de verdad? Y así despolitizas el status y lo separas del proceso electoral del año que viene.

Si esto se le explica al pueblo puertorriqueño, estoy seguro de que la inmensa mayoría estará de acuerdo. Los estadistas porque la inmensa mayoría de los estadistas creen honradamente que hay que enfrentar al Congreso de Estados Unidos, tanto es así que Rosselló ha propuesto otra forma de enfrentarlo; no es la mía ni la que yo creo la más apropiada, pero la ha propuesto; y la inmensa mayoría de los populares que no creen en esta colonia, que yo creo que son la inmensa mayoría de los populares, lo que necesitan es un instrumento como la Asamblea Constitucional de Status y, por eso, la propia gobernadora, que tanto se ha negado a aceptarlo, lo aceptó el otro día. Porque la realidad es que prácticamente todos queremos resolver el problema del status en Puerto Rico.

Y, si lo quieren resolver, ¿por qué no lo resolvemos? Con el status hay que repetir lo de Vieques. Se va al Congreso norteamericano con una demanda de este pueblo. La que sea. ¿Quién va a ganar esa Asamblea Constitucional de Status que se celebre en los primeros meses del año que viene, luego de un referéndum aprobándola? Los estadolibristas y los estadistas tienen una buena oportunidad de ganarla. Pues vamos para adelante. Díganle al americano: "Americano, aquí está este pedido de estadidad, responde". A ver si el americano nos quiere o no nos quiere. Yo creo que yo sé la contestación, pero hay muchos inocentes que se creen que los van a querer.

Y los líderes del Partido Popular, definan ese ELA como ellos quieran. Como dijo mi abuelo cuando un americano le preguntó cuánto valían unos pollos, y le dijo: "How much? Y él le contestó: "No, machos y hembras, a escoger". El ELA que quieran definir. Defínanlo y díganle al americano" "Este es el ELA que queremos"; éste es su última oportunidad. Si no, esto del status es un juego.

¿Cuándo respondieron los americanos? Cuando el pueblo viequense y el pueblo puertorriqueño se pusieron de pie, y cientos de puertorriqueños, entre ellos cientos de miembros de este partido, estuvieron dispuestos a ir a la cárcel y les hicieron la vida imposible en Vieques.

Y tuvieron que responder y tuvieron que ceder y se tuvieron que ir de Vieques. La única manera de que la estadidad y el Estado Libre Asociado obtengan una respuesta, es que vayan allá y la pidan. Les estoy ofreciendo la oportunidad histórica. El pueblo no se la va a dar cuando les pase por el lado. Así que vamos para adelante, vamos a repetir la demanda a nombre del pueblo, como hicimos en Vieques. Hasta que los americanos respondan. ¿Y si responden que no? En eso no podemos engañar a nadie. Hay un derecho a la independencia y no hay un derecho a la estadidad ni al Estado Libre Asociado. Por eso en el mundo entero no hay un solo estado libre asociado. Porque nadie lo quiere. Porque, ¿cómo van a querer dejar su libertad y su soberanía, en este mundo moderno, delegando poderes a otro país? Yo lo que quiero es que nos pongamos de acuerdo y no engañemos más a este pueblo.

Respondan a mi llamado. Vamos a este diálogo urgente para unir a Puerto Rico al mundo y para tener un verdadero desarrollo para que podamos decirle a los americanos: "Se acabó la ayuda a Puerto Rico porque ya Puerto Rico no la necesita, porque se gana la vida con el sudor de su frente". Nadie puede prosperar social y económicamente fundamentándose en la dependencia, porque los seres humanos tienen que producir por sí mismos. No se puede hacer de la noche a la mañana, lo haremos poco a poco, pero eso hay que hacerlo.

Pero de eso hablaremos cuando venga la ocasión de la Constituyente. Vamos a hablar ahora de la invitación. Esa es la invitación que yo le hago al candidato a gobernador del Partido Popular y a los dos candidatos a gobernador del PNP. Juntos o por separados, vamos a reunirnos, porque este pueblo demanda que ese diálogo se lleve a cabo por el bien de esta generación y de las futuras generaciones.

Y a nosotros, a los líderes independentistas, los más de mil candidatos que están aquí en el día de hoy, ¿qué les voy a pedir en el día de hoy? Esta alternativa nuestra, que es tan clara y a la cual le está llegando su momento, hay que llevarla a los otros hermanos puertorriqueños en cada rincón de Puerto Rico. El Partido Independentista ha sembrado muchas ideas en este país. Recordemos sólo algunas: el Partido Independentista es el fundador de la idea de la sindicalización de los empleados públicos en Puerto Rico. El Partido Independentista es el fundador de la idea del Museo de Arte de Puerto Rico. El Partido Independentista Puertorriqueño es el fundador de la idea del servicio universal de salud. El Partido Independentista ha regado ideas concretas pero, además de eso, rescatamos la palabra "nación". Hace 40 años al compañero Deusdedit Marrero (hermano de nuestro compañero Josean Marrero, que se encuentra aquí presente) lo metieron en la cárcel por decir que estaba a favor de la libertad de su nación. Los nacionalistas e independentistas hemos rescatado la bandera de Puerto Rico y ahora todo el mundo la enarbola con orgullo.

Vuelvo a repetir: Hemos sembrado ideas concretas y hemos sembrado patriotismo. Hoy todo el mundo se siente orgulloso de ser puertorriqueño. Y a nosotros eso nos alegra mucho. Lo que faltaba era la oportunidad histórica y ahora está llegando. Porque empezó la bola a descoserse en Vieques y siguió descosiéndose ahora en Roosevelt Roads y se va a acabar la colonia militar en Puerto Rico.

Todo el mundo debe saber que el colonialismo es trágico. Y aquí hay dos filas, una esperando turno para cuando ganen los populares para contratos, empleos públicos, etc. y la otra esperando turno para cuando ganen los penepés para lo mismo. Hay que decirle a la gente en Puerto Rico que no se dejen manipular. El Partido Independentista cree que en este país todo el mundo se debe juzgar según su mérito.

Hace poco, estando yo en Nueva York se me acercó un señor en una silla de ruedas y me dijo: "Yo quiero felicitarlo y le quiero decir por qué yo soy independentista. Yo soy de apellido Nieves, de Aguadilla, dicho sea de paso. Yo fui fundador del PIP y, después de las elecciones del 52, donde tan magnífica demostración tuvo el partido, yo me acerqué a don Fernando Milán -dicho sea de paso, les manda un abrazo y les dice que siente mucho no poder estar hoy aquí con nosotros- y le dije: don Fernando, no consigo empleo, el Partido Popular no me da empleo. Tengo dos nenes chiquitos. ¿Qué hago, me voy a Nueva York o me quedo en Puerto Rico? Y don Fernando me dijo: Esa es una decisión que tú tienes que hacer. Don Fernando, lo que yo quiero decir es lo siguiente, en qué posición cree usted que estemos nosotros en las elecciones del 56, por si acaso yo podría entonces conseguir un empleíto. Y me dijo: ¿Qué tú has dicho, muchacho? Don Fernando, que a ver si entonces yo puedo conseguir un empleíto. Y me dijo don Fernando: Yo creo que mejor tú te vas para Nueva York. Tú no has entendido de qué se trata este partido. Este partido no es para darle empleo a los independentistas, este partido es para libertar la patria puertorriqueña." Pero lo grande es lo que me dijo entonces ese jíbaro de Aguadilla: "Licenciado, todavía tengo vergüenza y todavía soy independentista".

Tienen que ir ustedes a todos los barrios, a todos los campos, a todas las urbanizaciones de este país a llevar el mensaje de que este partido es la alternativa y la esperanza de este país. Yo sé que es difícil pero más difíciles han sido los últimos 50 o 60 años. Ustedes tienen que comunicarle, corazón a corazón, a cada puertorriqueño, la necesidad de que confíen en sí mismos. Y eso lo tiene que hacer cada uno de ustedes.

Yo voy a estar con ustedes, de aquí al día de las elecciones, donde tenga que estar. Pero ustedes tienen que hacer el trabajo conmigo. Y la mejor carta de recomendación no son solamente nuestras ideas concretas, no es solamente el espíritu de don Fernando y de Nieves el de Aguadilla, nuestra mejor carta de recomendación está presente en cada uno de ustedes, hombres y mujeres que no están dispuestos a ceder ni un ápice en su integridad, en su verticalidad.

¡Que viva Puerto Rico libre!