“Si la Junta Federal de Libertad bajo Palabra acoge la recomendación del Oficial examinador para que deniegue la liberación del prisionero político puertorriqueño, Oscar López Rivera, tal decisión sería una despótica, infame y cruel cuyo único propósito es amedrentar a los luchadores por la independencia de Puerto Rico.


 El espíritu patriótico y el temple de Oscar, de lo cual puede dar testimonio personal ya que tuve el privilegio de reunirme con él hace unos años, es inquebrantable. El mejor homenaje que podemos rendirle es continuar cada día con más ahínco la lucha por su liberación.

 
Cada día que Oscar permanece en cárcel es un recordatorio adicional de la hipocresía del gobierno de los Estados Unidos cuando habla de derechos humanos, de lo insostenible del régimen colonial y de la necesidad imperiosa de la independencia de Puerto Rico.
Oscar está libre y presente en el corazón de todos los que se sienten orgullosos de ser hijos de esta Patria, fuente de inspiración para todos.”