COMUNICADO DE PRENSA

El Secretario General del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Lcdo. Juan Dalmau Ramírez, exigió hoy al Superintendente de la Policía y al Gobernador que reevalúen su estrategia punitiva para atajar el problema de la criminalidad ante la alarmante cifra de 82 muertes en los primeros 23 días del año.

 

“La repetición de ideas fracasadas no puede ser punta de lanza en un asunto que requiere una seria renovación de enfoques. Todas las administraciones de Gobierno, tanto rojas como azules, se han empeñado en dedicar la mayor parte de los recursos humanos y fiscales a estrategias de corte punitivo y remedial -entiéndase más cárceles, policías, operativos cuasi militares, el uso de la Guardia Nacional, salas de justicia, y más vigilancia electrónica a través de cámaras de seguridad y puntos de cotejo tecnológico- dejando a un lado las estrategias de prevención primaria que son fundamentales para atender los factores de riesgo que estimulan la violencia y el crimen”, puntualizó Dalmau Ramírez.


En nuestro país, el 80% de los delitos violentos está relacionado al uso y trasiego de sustancias ilegales. “Se ha repetido mil veces que tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos, la guerra contra las droga, desde la perspectiva policíaca, es una lucha perdida, y que sólo un cambio a un tratamiento salubrista del tema puede llevar a una reducción en la criminalidad. Lo demás, es dirigir recursos a fracasos seguros, en lugar de invertirlos es estrategias prometedoras”, indicó el líder independentista.


En la prevención, señaló que “es fundamental alterar dramáticamente el acercamiento al problema de la adicción a las drogas cuyo uso y trasiego, repito, están detrás del 80% de los delitos violentos que se cometen en nuestro país. El PIP hace tiempo viene proponiendo un enfoque salubrista ante el problema de la drogodependencia”, recordó.

 
Advirtió que de esta administración no cambiar su estrategia anticrimen será otro ejemplo vivo y triste del fracaso en la gestión pública sobre el problema de la criminalidad.

 
“En todo caso lo que importa a estas alturas es que se reconozca el fracaso del enfoque penalizante que se ha impuesto hasta el presente, y se adopte un enfoque integral al problema de la criminalidad para trabajar preventivamente con las causas y, a la vez, atender sus efectos inmediatos. Lo que urge es voluntad y recursos para que la medicación de la droga –como punta de lanza de una visión salubrista- deje ser mera palabrería y se convierta en una opción de sanación y reintegración social”, concluyó el Secretario General del PIP.