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MAYOR PUREZA ELECTORAL

Denis Márquez Lebrón
Secretario de Organización
Partido Independentista Puertorriqueño
Publicado en Periódico METRO
27 de agosto de 2015

Desde 1948 el Partido Independentista Puertorriqueño ha participado de todas las elecciones que se han celebrado en Puerto Rico. Con candidatos para ocupar diversas posiciones y miles de independentistas sirviendo como funcionarios de colegio, no solo hemos defendido los votos independentistas sino que trabajamos para y con la convicción de garantizar la mayor pureza de todo el proceso electoral.

Siempre hemos propuesto alternativas viables para democratizar este proceso que se lograría, entre otras, limitando el tiempo de las campañas, procurando un moderado financiamiento público a los gastos de campañas políticas de los partidos y candidatos, castigando severamente cualquier intento de fraude en el proceso electoral, reglamentando estrictamente la publicidad gubernamental durante todo el cuatrienio, prohibiendo que los contratistas del gobierno puedan hacer aportaciones a los partidos cuyos funcionarios electos o nombrados hubieran participado del proceso de contratación.

Sin embargo, tanto el PNP como el PPD han utilizado las agencias de gobierno y las corporaciones públicas como comités de campaña promoviendo el clientelismo político en el gobierno en busca de que le rinda frutos en el resultado electoral. De igual forma, previo al inicio del año electoral, el gobierno de turno, en una clara campaña de desfachatez política, utiliza millones de dólares de fondos públicos para promover fantasías y mentiras mediante anuncios públicos previo al inicio de la veda electoral que prohíbe esta práctica. Estos que invocan todos los días, la crisis fiscal y que están dispuestos a arrancarles derechos a los trabajadores parecen ser incapaces de abstenerse de realizar esta burda práctica que por años han sostenido. El proceso primarista en que funcionarios del mismo partido en Guaynabo y Villalba propiciaron el fraude electoral en que participaron diversos funcionarios públicos es uno de los ejemplos más gráficos de esta corrupción.

La peor lacra del actual proceso electoral es el "inversionismo privado" en las campañas políticas de ambos partidos mayoritarios que utilizan este mecanismo para obtener capital para financiar estas costosas campañas diseñadas para que el partido que más presencia logre en los medios y que más invierta, obtenga la mayoría de los votos. Este esquema requiere a cambio que, una vez en el gobierno, ese partido beneficie a aquellos inversionistas adjudicándoles contratos y facilitándoles su enriquecimiento a costa de la gente, de nuestros recursos naturales, públicos y fiscales. Esto, como es de esperarse, también ha provocado convicciones y cárcel a inversionistas y a funcionarios públicos porque no tan solo representa la expresión más antidemocrática del proceso electoral.

Las décadas de persecución política al Partido Independentista Puertorriqueño y a su militancia son el más vivo ejemplo del discrimen y la desigualdad que también se han visto reflejados en los procesos electorales. La participación del PIP en las elecciones ha estado en desventaja frente a los dos partidos mayoritarios y coloniales, producto de esta serie de obstáculos que cuatrienio tras cuatrienio han tenido como objetivo descarrilarnos del proceso. Estos partidos, alternándose el gobierno han, desde el "poder", perseguido, infiltrado y criminalizado al independentismo. Pero con 69 años de historia de lucha por la libertad de Puerto Rico podemos expresar con orgullo que siempre hemos dado cátedra en el uso de los fondos públicos que nos han asignado -que no son sino un reconocimiento constitucional de una básica igualdad económica electoral- porque siempre los hemos utilizado en cumplimiento fiel y estricto de la ley, sin ningún señalamiento de ilegalidad.

Participamos del proceso electoral para ejercer influencia en el país con ideas y propuestas. Asumimos nuestra responsabilidad ante el electorado ofreciendo un cuadro de candidatos honestos y capaces, cuyas postulaciones son el producto de un proceso interno de análisis y consulta con nuestra militancia, siempre partiendo de las credenciales ganadas con su historial y compromiso con el adelanto de la independencia y el bienestar del país. Las primarias son la derrota del diálogo y el consenso.