denismarquezFondoBlanco

 

Y la colonia le "dispara" a la República

Por Denis Márquez Lebrón
Secretario Organización PIP
Publicado en Periódico Metro
16 de enero 2015

El desastre de la gestión pública del gobernador Alejandro García Padilla ha venido acompañada de su disparatado afán de buscar encabezados publicitarios que aparentemente le ganen simpatías electorales. El ejemplo más reciente de su patético intento se dio aprovechando la visita a Puerto Rico del presidente de la República Dominicana, Danilo Medina.

 

La propuesta más reciente de este gobernador va dirigida a que los inmigrantes que residen en la isla puedan votar sin importar su condición migratoria. Otra de sus falsas promesas de carácter electoral, otro "disparo desde la baqueta". Por supuesto, surgen dudas e interrogantes por las cuestiones jurídicas y electorales, pero también por los impedimentos inherentes a nuestra condición colonial. La Corte federal ha ordenado hasta el idioma en que se deben publicar las papeletas en nuestras elecciones. Podemos esperar, entonces, que también nos digan quiénes pueden, de hecho, votar o no aquí.

La vinculación histórica y social entre la República Dominicana y Puerto Rico es innegable. Ambas naciones caribeñas y latinoamericanas, comparten pasados y presentes. Sin embargo, existen en la actualidad diferencias que marcan particulares realidades económicas y políticas, como corresponde a cualesquiera dos naciones. La República Dominicana posee todos los poderes y posibilidades que la independencia provee a un país y que le ha permitido en la actualidad el marcado crecimiento económico que a algunos sorprende. Los que antes miraban a la República Dominicana y a Latinoamérica por encima del hombro, hoy tienen que reconocer su nuevo desarrollo, mientras acá en la colonia la economía sigue estancada, quebrada.

Ninguno de los llamados acuerdos o memorandos de entendimiento firmados durante la visita del mandatario dominicano son realmente acuerdos bilaterales que puedan insertar a Puerto Rico como país en el mundo de los tratados internacionales. Para que Puerto Rico pueda ejercer poderes de igual a igual entre naciones, tiene que recorrer el camino hacia la independencia con los poderes soberanos que esta otorga.

Esa independencia es la que brinda vínculos bilaterales o multilaterales con otros países, que nos permitirán acceso a mercados y servicios financieros internacionales y a atraer inversiones de capital privado y público. Permitirá la posibilidad de una sustitución racional de importaciones agrícolas y de productos manufacturados en armonía con los acuerdos bilaterales y por vía de los foros internacionales de negociación multilateral. Y, nos permitiría diseñar estrategias de comercio exterior que realmente nos acerquen más a Dominicana y al resto de los vecinos caribeños y latinoamericanos como fuentes de comercio, materias primas y bienes de consumo. Permitirá la posibilidad de convertir a Puerto Rico en un centro de exportación de servicios al Caribe y Latinoamérica.

Mientras no cambie nuestra realidad colonial, nunca podremos insertarnos de igual a igual con el resto del mundo, se seguirán firmando cartas o acuerdos, que más allá de la fanfarria, pueden ser hasta firmados por miembros del gabinete con carácter administrativo, siempre que no atenten contra los intereses del Gobierno federal.

Puerto Rico es y será una nación antillana, caribeña y latinoamericana. Estamos cada día más seguros de que en el futuro cercano Puerto Rico tendrá todos los poderes de igual forma que el resto del mundo.