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Las raíces del Partido Independentista Puertorriqueño hay que buscarlas, ante todo, en las ansias de libertad de nuestro pueblo, manifestadas de diferentes modos a través de toda su historia; desde Agüeybaná el Bravo, pasando por las revueltas de esclavos, hasta el Grito de Lares y, más tarde, en las tres tendencias que distinguen el independentismo puertorriqueño durante la primera mitad del siglo 20. La primera, la unión de la lucha por la libertad política con la lucha por la justicia social, se encarna en el Partido de la Independencia, fundado en el 1912 por Rosendo Matienzo Cintrón y Eugenio Benítez Castaño. La segunda, la visión de la necesidad de un partido fuerte, grande y organizado, la tendencia al partido de masas, lo representó José de Diego y Martínez. El patriota aguadillano unió a los independentistas en un partido, el Partido Unión, que también agrupaba otras tendencias. La tercera, la del partido concientizado y concientizador, solamente independentista, la representó y dirigió, en el Partido Nacionalista, don Pedro Albizu Campos. Estas tendencias, vitales todas ellas a un movimiento verdaderamente libertador, se manifestaron aisladas durante los primeros años de este siglo. Le tocó a la visión y el valor patriótico de don Gilberto Concepción de Gracia el captar el momento histórico para dar vida al Partido que las uniría para ser el instrumento adecuado para la liberación de nuestra Patria: El Partido Independentista Puertorriqueño. Cuando el Partido Popular traiciona los ideales que le dieron origen, primero el ideal independentista y luego el de justicia social, surge el Partido Independentista Puertorriqueño, fundado por el Dr. Concepción de Gracia el 20 de octubre del 1946, en Bayamón.
El PIP participó por primera vez en las elecciones del 1948. Desde esa fecha hasta nuestros días ha participado en todas las elecciones. En el 1952 eligió 15 legisladores y llegó a ser el segundo partido en la isla. Debido principalmente a la persecución de que fue objeto por parte del Partido Popular y las autoridades federales durante la década del 50 -recuérdese que desde el 1947, con la "Ley de la Mordaza", comenzaron a elaborarse las famosas "listas de subversivos"-; las políticas que estimularon la creciente dependencia económica; y el patronazgo por razones político partidistas fomentados principalmente por el Partido Popular, han sido factores en la baja notable en la votación del PIP en elecciones sucesivas, en las que varias veces perdió su franquicia electoral y tuvo que volver a inscribirse. Durante la enfermedad y luego de la muerte de su fundador, el Dr. Gilberto Concepción de Gracia, el 15 de marzo del 1968, el PIP es dirigido por una "presidencia colegiada" hasta el 1970, año en que se elige presidente del Partido al Lcdo. Rubén Berríos Martínez. A partir de las elecciones del 1972 el PIP comienza nuevamente a demostrar su pujanza y elige senador a Rubén Berríos Martínez. En las elecciones del 1984 el Lcdo. Rubén Berríos Martínez vuelve al Senado, esta vez con casi un cuarto de millón de votos y el Lcdo. David Noriega es elegido a la Cámara de Representantes. En el 1988 el Lcdo. Fernando Martín García es elegido al senado y los licenciados David Noriega e Hiram Meléndez a la Cámara de Representantes. En estas elecciones, el PIP pidió el voto en lo que llamó "nueva estrategia", a todos los puertorriqueños, para gobernar bien, con justicia y equidad, y para iniciar el proceso de la definición del status. En el 1989 se inició un proceso de discusión entre EU y Puerto Rico que debía desembocar en un plebiscito en el cual el pueblo puertorriqueño votaría por la solución de su status político. Dicho plebiscito se celebró el 8 de diciembre de 1993. En esa ocasión el PIP logró que se definieran los términos de la transición y la opción la independencia de la siguiente manera.
Este proceso de discusión fracasó, como se sabe, al darse cuenta los EU de la imposibilidad de la estadidad. Sin embargo, el proceso mismo fue uno de gran alcance, pues se vio claramente que la independencia es viable económicamente, que puede ser en amistad con los Estados Unidos y que es factible establecer lazos de cooperación económica entre ambos países. Se vio con igual claridad que el ELA, tal como está, es inaceptable y que los Estados Unidos no quieren, por diversas razones, a Puerto Rico como estado de la unión. Si el propuesto plebiscito no logró sus objetivos, sí se inició un proceso que es imparable pues, sobre todo, se hizo evidente la necesidad de resolver el problema del status político de una manera que sea descolonizadora. En esta nueva etapa el PIP dio un paso al frente al solicitar del Congreso de los EE.UU. una respuesta al resultado del plebiscito del 1993. En las elecciones del 1996 fue nuestro candidato a gobernador el Lcdo. David Noriega. Nuevamente los resultados de las elecciones nos aseguraron la representación en el Senado, por la reelección de nuestro Presidente el Lcdo. Rubén Berríos, y en la Cámara por la elección del Lcdo. Víctor García San Inocencio. En cuanto al status, el congresista Young presentó un proyecto para un plebiscito en Puerto Rico en el 1998. El PIP respondió a la invitación de Young para que los partidos políticos enviaran unas propuestas de definición de sus fórmulas con una definición de la independencia en la que sobresale la aclaración de que la ciudadanía de los puertorriqueños sería la de la República de Puerto Rico, la petición de la desmilitarización de Puerto Rico y la aclaración de que los derechos adquiridos de los puertorriqueños (seguro social, pagos de veteranos, etc.) se honrarían bajo la independencia. El PIP propuso, además, varias enmiendas que mejorarían muchísimo el proyecto. El año de 1999 presentó un nuevo reto para la lucha por la independencia de Puerto Rico. La presencia de la Marina de los Estados Unidos, con sus bombardeos continuos, y el dominio de tres cuartas partes del municipio era cada vez más humillante. El 19 de abril del 1999 una bomba mató al viequense David Sanes. Ante esto, el pueblo entero se dio cuenta de que era necesario que la Marina saliera de Vieques o... que la sacáramos.
Sufrió cárcel por tres meses. Fue nombrado vicepresidente honorario de la Internacional Socialista, además de ser nuestro candidato a gobernador en las elecciones del 2000. En esas elecciones, por primera vez desde el 1952, el candidato del PIP recibió más de 100 mil votos. Bajo la administración Popular, los próximos cuatro años fueron de estancamiento, y salieron a la luz pública los actos de corrupción de los funcionarios del PNP en el gobierno anterior. En el año 2004 la campaña de miedo contra el ex gobernador del PNP, Pedro Rosselló y ante la posibilidad del triunfo del líder anexionista extremadamente repudiado y amenazante, incluso algunos electores que aspiraban a la independencia votaron por el partido colonialista o sus candidatos, ayudando así a que el PIP perdiera su franquicia electoral en las elecciones. Posteriormente, los militantes del PIP se tiraron a la calle y recogieron, en tiempo récord -en menos de un mes- más de los 100 mil endosos para reinscribir el Partido. La Lcda. María de Lourdes Santiago, nuestra vice presidenta, se convirtió en la primera mujer independentista en ser legisladora al ser electa Senadora. Víctor García San Inocencio revalidó para un tercer término como Representante. Ambos fueron electos con el mayor número de votos entre todos los legisladores.
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