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San Juan - El candidato a la gobernación por el Partido
Independentista Puertorriqueño, Edwin Irizarry Mora,
expresó que los proyectos de incentivos industriales
presentados por el presidente de la Cámara de
Representantes no son la mejor manera de tratar en forma
efectiva el desarrollo económico de Puerto Rico. Sin
embargo, sostuvo que el mismo se debe estudiar y
discutir entre todas las partes con ánimo de conseguir
una mejor legislación que logre el máximo de desarrollo.
También censuró al Gobernador Aníbal Acevedo Vilá por
haber rechazado de plano considerar el mismo.
“Este proyecto de la Cámara no constituye la
estrategia más efectiva para promover el desarrollo del
país”, afirmó Irizarry Mora. “Contrario a la reacción
inmediata del gobernador de Puerto Rico, nosotros
entendemos que esta legislación tiene que ser evaluada
por todos los sectores concernidos y por todos quienes
planteen administrar el país. Todos los sectores deben
emitir alguna opinión seria, fundamentada e informada
sobre cuál debe ser el estatuto de incentivos
industriales que tengamos a partir del próximo año. Esto
incluye a la administración de Aníbal Acevedo Vilá que
de plano rechazó cualquier alternativa que vaya en
contra de su propuesta para extender la ley actual por
dos años”.
El también profesor universitario y economista
declaró su satisfacción al ver que el proyecto de la
Cámara reconoce una de las tendencias económicas que el
PIP ha señalado en el pasado y que, en parte, ha
motivado algunas de sus propuestas económicas. Se
refirió a que en la exposición de motivos del proyecto
de la Cámara se menciona que las aportaciones de las
grandes corporaciones exentas han disminuido cada año
mientras que la aportación a los recaudos del gobierno
provenientes de individuos ha aumentado.
Criticó dicho proyecto debido a que a pesar de que
dispone impuestos más altos las corporaciones
multinacionales, mantienen el sistema de otorgar
exenciones contributivas a esas empresas en vez de
otorgar incentivos no contributivos, como lo ha
propuesto insistentemente el PIP y como ocurre en otros
países del mundo con mucho éxito.
Hizo un breve recuento de 16 puntos positivos,
neutrales y negativos de la propuesta de la Cámara. Una
de las más fuertes objeciones a las disposiciones del
proyecto de la Cámara es que pone como condición para
recibir los incentivos que las empresas establecidas en
la isla exporten más del 50% de su producción. Esto
evitaría que las
empresas locales que producen exclusivamente para el
mercado local puedan recibir los beneficios de los
incentivos.
Según el candidato del PIP, “no se distingue entre
las empresas extrajeras y las empresas de capital
puertorriqueño. Hay que crear condiciones favorables
para el desarrollo a los locales”, dijo haciendo
referencia al lema de campaña “apoyo al de aquí” del
actual gobernador quien ahora se niega a considerar
opciones que pudieran hacer realidad el mismo.
Irizarry Mora catalogó de positivo las disposiciones
mediante las cuales quedarían incluidas, para fines de
incentivos, las operaciones del Puerto de las Américas en
Ponce, El Aeropuerto Rafael Hernández de Aguadilla, el
Puerto de Yabucoa y el de la antigua base Roosevelt
Roads de Ceiba, pero hizo la salvedad de que mientras se
apliquen a Puerto Rico las leyes federales de cabotaje,
no será efectiva ninguna medida dirigida a desarrollar
la transportación de carga.
“Hasta que Puerto Rico no salga de la Ley de Cabotaje
los incentivos serán inefectivos. Cada día es más
urgente que Puerto Rico salga de la Ley de Cabotaje”,
destacó.
La Ley de Cabotaje es una ley de los Estados Unidos
que se extiende a Puerto Rico en virtud de los poderes
que tiene el Congreso de ese país por la Cláusula
Territorial de su Constitución. Dicha ley dispone que
toda mercancía que sea transportada entre puertos que
estén bajo la jurisdicción de Estados Unidos, debe
hacerse en barcos de la Marina Mercante de EEUU, la más
cara del mundo.
El candidato independentista a la gobernación
insistió en que se haga un inventario de las fuentes de
ingresos exentos que propone el proyecto de ley,
advirtiendo que estos podrían exceder el monto de los
recaudos y derrotar el propósito del proyecto de
garantizar mayores ingresos al erario público.
Señaló la actuación contradictoria del gobernador que
hoy se ha convertido en un “incondicional defensor” de
la actual ley de incentivos contributivos, mientras que
en el 1997, cuando era legislador y portavoz del Partido
Popular, se opuso al mismo.
Reiteró que este proyecto tiene sus fallas, pero debe
discutirse. Hay tiempo aún, según Irizarry Mora, para
producir un mejor proyecto que tome en cuenta la
industria puertorriqueña, que es la base del desarrollo
económico actual y futuro. |