|
JRB: ¿Desde cuándo data la relación suya con
el Partido Independentista Puertorriqueño?
NC: He estado en la Secretaría de Asuntos
Internacionales del PRD casi desde la fundación del
Partido en 1979. Desde entonces me ha tocado coincidir
en múltiples reuniones internacionales con Rubén y con
Fernando, tanto en reuniones del Internacional
Socialista, como en reuniones de la COPPPAL. Eso hace
que ya tengamos una amistad personal que se ha
prolongado por más de 20 años.
En el curso de esos años ellos además han establecido
relaciones con otros miembros de mi partido, incluyendo
al actual Secretario General del partido que es Martín
Torrijos, hoy presidente de Panamá.
JRB: ¿Cuáles son sus expectativas con el
Congreso Latinoamericano por la Independencia?
NC: Varias. Una de ellas es que la realidad
puertorriqueña, sus alternativas, sus posibilidades son
en general poco conocidas para la mayoría de los
latinoamericanos. Puerto Rico ha estado ausente del
debate político latinoamericano y caribeño. Es hora de
que como nación latinoamericana y caribeña, Puerto Rico
tenga un papel más activo en el diálogo latinoamericano.
Además, Puerto Rico tiene una condición excepcional. Es
una especie de anomalía en el sentido de que es la única
nación hispanoamericana que está bajo status colonial.
Todas las demás son repúblicas independientes. Algunas
desde comienzos del siglo 19. resulta una realidad
extraña para los latinoamericanos.
Yo creo que la incorporación de América Latina al
debate del status de Puerto Rico es necesaria. En la
actualidad el status de Puerto Rico ha pasado a ser un
tema de discusión para la política estadounidense, para
la política predominantemente anglosajona de la vida
estadounidense. América Latina no puede permanecer
indiferente ni ausente de ese debate porque es un debate
sobre una parte de América Latina. Así que debemos
conocer mejor a Puerto Rico. Tenemos capacidad para
ofrecer vías de comunicación, buenos oficios para mejor
entendimiento con vistas a una solución políticamente
concertada que permita llevar a Puerto Rico hacia la
normalidad. Es decir, pasar de esta anomalía a la
situación que compartimos todos los demás que somos
repúblicas independientes que trabajan hacia la
recíproca integración
América Latina y el Caribe tienen un creciente
proceso de integración mutua, soberanamente escogido por
los respectivos países. Dentro del proceso grande de
integración latinoamericana y caribeña Puerto Rico sigue
estando ausente. Eso es la lucha por la normalidad, por
terminar una situación que a la vista resulta aberrante.
JRB: ¿Por normalidad se entiende...?
NC: Ser una república como las demás, con
perspectiva de integración y cooperación con todos los
demás.
Están abriéndose en este mundo de la globalización
oportunidades de integración, de cooperación,
intercambio de inversiones, de intercambio comercial y
lastimosamente Puerto Rico no forma parte de esa rica
perspectiva de futuro.
JRB: ¿Qué condiciones se dan hoy que no se
daban anteriormente para que América Latina se
involucrara en una función de interlocutor como se
comienza en esta ocasión?
Esto que es una anomalía que de alguna manera
funcionaba por asociación de Puerto Rico con Estados
Unidos se ha ido convirtiendo crecientemente en un
problema para todos. Puerto Rico, que ya no es una base
militar estratégica, que tenía unos privilegios
comerciales que ya no son excepcionales porque el NAFTA
negociado con México da mejor facilidades comerciales
que las que da el status actual puertorriqueño. Cada vez
más países de la región firman tratados de libre
comercio con Estados Unidos que nos están dando las
mismas ventajas comerciales que Puerto Rico disfrutó en
el pasado. Entonces, yo creo que ella Puerto Rico está
perdiendo oportunidades precisamente por este régimen
que aún conserva.
Es un problema para Estados Unidos porque tener sin
interés militar y sin tener mayor interés comercial,
Puerto Rico es una isla cara que hay que estar
subsidiando. A los Estados Unidos Puerto Rico le cuesta
más de lo que Puerto Rico aporta.
Es un problema para los puertorriqueños que están
viviendo una economía en proceso de decadencia producto
de ese status. Están ausentes de la perspectiva
latinoamericana de desarrollo.
Y es un problema para los latinoamericanos porque es
el único miembro de la familia que no participa. Una
hace cumbres iberoamericanas, uno hace reuniones de las
comunidades suramericanas, de la Asociación de Estados
del Caribe. , República Dominicana se asocia a
Centroamérica en el sistema de integración
centroamericana y Puerto Rico está fuera de todo. En ese
sentido también es un problema para los
latinoamericanos.
¿Para qué reunirnos? Reunirnos para ve cómo nosotros
podemos participar en la resolución de ese problema. Una
resolución para todas las partes involucradas y con
perspectiva de eficiencia económica para todas las
partes.
Nosotros, asociados con países como los que forman
parte de MERCOSUR, del Proyecto de la comunidad
suramericana, de la comunidad andina, del sistema de
integración Centroamericana, de la Asociación de Estados
del Caribe, la fusión de todo esto. Estamos en
condiciones de ofrecer todo esto, posibilidades de
diálogo, de mediación de concertación, que permitan una
transición gradual, programada de Puerto Rico hacia una
nueva economía más pujante, hacia la formación de una
república latinoamericana. Podemos, no solo facilitar
ese proceso. Podemos también servir de garantes para que
ese proceso no solamente tenga éxito político sino que
también tenga éxito económico para el pueblo
puertorriqueño.
|