Presenta “Un mapa para La ruta”, el libro

Por: José R. Bas García
independencia.net
20 de marzo de 2005
 

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Que “se están alineando los planetas”, es la metáfora con que se describe últimamente los cambios en el panorama político de Puerto Rico. Muestra de ello fue la presentación del libro más reciente de Rubén Berríos Martínez, “Un mapa para la ruta”, en el que un panel de tres personas “de pensamiento disímil” coincidieron en el mismo lugar, en “un momento histórico, alrededor de una obra de arte”, así dijo Manuel Rodríguez Orellana durante la introducción al acto.


Fernando Martín, Juan M. García Passalacqua,
Rubén Berríos, Manuel Rodríguez Orellana y
 Othoniel Rosa charlan antes del inicio
de la presentación.  (Fotos José R. Bas)

Luis Dávila Colón, un estadista confeso; Juan Manuel García Passalacqua, propulsor ferviente de la libre asociación; y Fernando Martín, independentista sin mácula, se unieron en la noche del 19 de marzo de 2005 en el Anfiteatro de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico para hablarnos del nuevo libro cuyo autor es el Presidente del Partido Independentista Puertorriqueño. Aunque parezca imposible, coincidieron entre sí en mucho más de en lo que discrepan. Los tres hicieron gala de su sentido de humor y del respeto y admiración, no solo mutuo sino por Rubén. También dieron muestra de verticalidad y honradez intelectual.

Asignados los turnos para hablar en orden alfabético, abrió el acto Dávila Colón arrancando risas y aplausos del público al confesar que “me costó 53 años de mi vida llegar a mi primera asamblea del PIP”.

“Gran parte de la tragedia de Puerto Rico es que los puertorriqueños nos hemos dejado de hablar unas a otros, sentenció Dávila Colón. “Parte de nuestro problema colectivo radica en que solo estamos dispuestos a escuchar aquello que queremos y que nos es familiar. Eso es peligroso no solo por la violencia que genera sino porque estamos viviendo un momento crucial que debe decírsele al país”, añadió. “El ELA quebró. La colonia quebró. Para decir eso se necesitan voces disonantes, pero que estén cantando la misma música”.


Luis Dávila Colón, estadista, embroma sobre
el tiempo que le tomó antes de llegar a una
asamblea del PIP.

Este libro, según Dávila, además de ser evidencia del esfuerzo de toda una vida, “es también un esfuerzo para llegar más allá del partido”. Llega en un momento en que el independentismo tiene que hablarle al resto de la sociedad. “Ustedes mejor que nadie en Puerto Rico pueden explicar con la lógica cartesiana y con el fundamento adecuado lo que son los males del colonialismo en Puerto Rico”. “Yo estoy aquí por el colonialismo que nos divide y porque, como ustedes, comparto una profunda fe de que esta tierra estará descolonizada algún día sea en la independencia, sea en la libre asociación o sea en la estadidad”, afirmó Luis Dávila Colón. Después que eso ocurra, será necesario que “todos rememos juntos”, dejando claro lo urgente de que podamos dialogar y comunicarnos ante la gama de asuntos que debemos resolver después de llegada la soberanía.

Se refirió al libro como la historia de cuatro décadas de pujanza hacia una meta definida. Observó cómo en el transcurso del camino se reajustaron las estrategias de lucha siete veces. Señaló que los obstáculos más fuertes y más grandes a la descolonización no están afuera sino adentro y describió la ruta hacia ella como ardua, frustrante, circular, difícil, inmensa, redundante. ¿Cuánta gente no se han dado de baja del independentismo y se han entregado a lo fácil?”, cuestionó.

El libro muestra y realza “el carácter, el valor, la perseverancia, el ejemplo de Rubén Berríos Martínez como líder de este movimiento” (el independentista). Declaró que “he defendido y lo seguiré haciendo, al liderato del PIP porque no estoy dispuesto a renunciar al PIP, ni estoy dispuesto a renunciar a la alternativa independentista”. “Como estadista, quiero hacer el reconocimiento del valor del liderato del independentismo que muchos independentistas no le dan”. Al realzar las virtudes y cualidades del grupo de líderes del PIP, mencionó a algunos de ellos, además de Rubén y lanzó la pregunta siguiente: ¿Cómo es posible que un gigante caminando entre enanos no haya sido recompensado por su país? ¿Cómo es posible que un liderato con la claridad del liderato del PIP, que es la envidia del liderato de todos los demás partidos de mayoría, no haya sido recompensado?”


Trata de contener la emoción mientras el público
aplaude a Rubén
.

El libro “es rastro de todo lo que se ha tratado y todo lo que se ha implantado: el rol internacional, la visión de futuro clara, un modelo económico razonable, una lógica impecable, historia valiente y gallarda de la lucha”, según la percepción decidida y firme de Dávila Colón.

Es asombroso percatarse de que hemos caminado en la dirección correcta, bien guiados y al lado de personas ejemplares, sobre todo cuando la confirmación de ello nos llega a través de la visión de alguien que nos observa desde afuera, como es el caso de Luis Dávila Colón. Es como si un auditor externo hubiese examinado nuestras cuentas y las hubiera hallado en perfecto orden.

Juan Manuel García Passalacqua participó en segundo lugar, en calidad de profesor de Historia y de la Literatura. Inmediatamente resaltó el inesperado hallazgo de Rubén Berríos como “un ensayista historiográfico”, dejando a un lado momentáneamente al líder político. Contrastó a Berríos Martínez con Antonio S. Pedreira cuando el último dijo que Puerto Rico era “una nave sin rumbo”, mientras que Rubén presenta “un mapa para la ruta”.

Elaboró sobre la idea de que los artículos, discursos, cartas y anotaciones íntimas de Rubén son todos géneros literarios con los que se disfrazan el ensayo unitario que marca la ruta hacia el siglo 21. “Esta ruta tiene una sola palabra: la soberanía”, afirmó.


El profesor Juan Manuel García Passalacqua
repasa el libro antes de su participación .

García Passalacqua destacó cuatro asuntos tratados por el autor en el libro: la necesidad de forzar un cambio en las reglas del juego; el papel que ha desempeñado la desobediencia civil en el logro de ese cambio; porqué el PIP es el fiel de la balanza y la soberanía propia con sus dos opciones, la independencia y la libre asociación. “Este texto es el texto para nuestros tiempos”, sentenció firmemente el profesor.

Luego hizo un análisis cronológico en el que halló las siete etapas del pensamiento de Rubén Berríos. Se refirió a ensayos en donde el autor habla de la necesidad de un partido electoral como instrumento al servicio de la independencia; de la disposición al sacrificio personal, como ir a prisión, para defender los principios; el mensaje a la metrópoli colonial denunciando el coloniaje y el mensaje al futuro de la patria, a los niños; y Vieques como antecedente a lo que ocurre hoy.

Finalizó su participación pronosticando que “ni los celosos, ni los envidiosos van a prevalecer. Prevalecerá el proyecto que propuso Rubén Berríos. El 10 de julio votaremos en contra de la colonia por unanimidad”.

El turno de cierre le correspondió a Fernando Martín quien comenzó haciéndole un merecido reconocimiento a la persona que se dio a la tarea de recopilar y organizar el material publicado en el libro. El editor del mismo es Pablo Marcial Ortiz.

En su mirada al libro, Fernando Martín encuentra el conjunto de elementos que le dan forma y constituyen el liderato de Rubén Berríos: trabajo, persistencia, compromiso ético, pasión y una visión o conceptualización del mundo y del rol de la política. En este libro, según Martín, puede observarse la coherencia del pensamiento político de Rubén en el cual no hay improvisación, a pesar de que puede haber situaciones y decisiones nuevas.


Fernando Martín, amigo y compañero de lucha
de Rubén Berríos, además de Presidente
Ejecutivo del PIP.

También se encuentra el rol dual del Partido. Ese rol dual es el que, por un lado, lo hace participar en la lucha electoral y aparenta buscar a cualquiera que desee sumar su voto y con ello nos permite mantener una presencia institucional que es necesaria. Por el otro, nos constituye en un movimiento de liberación nacional. Este último es “nuestra primera prioridad y trasciende los vaivenes electorales. El rol como partido electoral está al servicio de su vocación fundamental como movimiento de liberación nacional”, explicó Fernando Martín.

Otro elemento que surge del libro es el afán por conectar las luchas presentes con las luchas centenarias del independentismo y a su vez, con las grandes luchas del mundo, especialmente las de América Latina. Este es un afán consciente para “ayudarnos a labrar una visión de nosotros mismos que enaltezca nuestro sentido de autoestima colectivo, nuestro sentido de identidad propia”. “Si no fuéramos diferentes, no tendría sentido la lucha por la independencia. La lucha por la independencia es una lucha de perfeccionamiento partiendo de lo que somos”, aseguró Martín. Además, “llama la atención la importancia de promover una crisis en la relación con Estados Unidos que sirva para dramatizar ante el mundo las contradicciones del colonialismo en Puerto Rico”, continuó.

Por último, Fernando puso énfasis en la madurez política de Rubén Esto es lo que explica que ante la adversidad, la falta de recompensa inmediata a la que se refirió Dávila Colón, no se claudique, no se pierda el entusiasmo, el optimismo, la fe y la esperanza.

Al entrar en la exposición sobre la reciente propuesta de Rubén para trabajar con el status, Fernando destacó que la misma camina, no solo porque es una buena propuesta. Camina porque, además de eso, lleva la carga de que quien la propuso. Todo el mundo sabe y confía en que cuando Rubén Berríos propone algo es porque está convencido de buena fe que promoverá la discusión y eventual solución del status. Todo el mundo conoce la trayectoria de Rubén de 40 años de lucha. Así concluyó Fernando Martín sus palabras de elogio a la obra y a su amigo y compañero de lucha



García Passalacqua durante su disertación


Pablo Marcial Ortiz, editor del libro


Rubén firma autógrafos


Carcajadas después de algún comentario pícaro
de Manuel Rodríguez Orellana


La senadora María de Lourdes Santiago
y su esposo comparten con Juan Ma y Manuel

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