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Edwin Irizarry Mora, el mayagüezano experto en
economía que recientemente se convirtió en el primer
candidato a la Gobernación del Partido Independentista
Puertorriqueño (PIP) que no es abogado, rehúsa hablar de
los defectos de sus dos principales contrincantes, ha
estado casado con la misma mujer durante más de la mitad
de sus 46 años de vida, y se expresa orgulloso de sus
dos hijos artistas.
Cuando
habla, proyecta la seguridad del catedrático de economía
del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) que ha
impartido cursos a miles de estudiantes durante los
pasados 18 años, pero no siente la necesidad -como otros
políticos de su partido- de ofrecer gratuitamente un
sermón didáctico a cualquier interlocutor o periodista
que lo entreviste.
Su accesibilidad y su tranquilidad son, precisamente,
dos características por las cuales la militancia del PIP
quiso que fuera él la imagen de la colectividad política
en las elecciones de 2008, de modo que subsanara la
retórica estridente de los pasados comicios, cuando
incluso se equiparó el voto de un independentista por el
Partido Popular Democrático con el acto de “prestar a la
mujer”. El PIP obtuvo un magro resultado que quedó por
debajo del 3%.
“Quizás hay gente dentro del independentismo que ven
en mi persona la posibilidad de que se puedan llevar a
cabo actividades conjuntas y compartir tareas, claro,
siempre manteniendo la integridad organizativa de cada
uno de los grupos”, dijo Irizarry Mora durante una
extensa entrevista con PRIMERA HORA en la sala de su
residencia en Mayagüez.
Irizarry Mora, el segundo de los cuatro hijos de
María Mora y Jesús Irizarry, nació y se crió en el
barrio Cristy de Mayagüez, un sector obrero y
relativamente pobre. Tras graduarse de la escuela
superior pública, emprendió un recorrido académico que
comenzó en el RUM, continuó con una maestría en
planificación de la Universidad de Puerto Rico en Río
Piedras y culminó con un doctorado en desarrollo
económico de la Universidad de Sussex, en Inglaterra.
¿Usted habla inglés con acento británico?
-Yo hablo inglés con el acento del barrio Cristy de
Mayagüez (risas). Pero sí, hay algo del acento británico
que dejaron esos tres años de estudios.
Como candidato a la Gobernación, tendrá que resaltar
sus virtudes. ¿Cuáles son?
-Creo que de mis virtudes le toca hablar a otra
gente. Te puedo decir que soy una persona muy sincera,
creo firmemente en las cosas en que practico y en las
cosas en que estoy metido. Soy un trabajador y me gusta
trabajar mucho. Soy muy disciplinado.
¿Qué característica suya no le gusta?
-Pues eso mismo de la disciplina, en parte. Soy
demasiado estricto y la disciplina que me exijo se la
trato de imponer a los que están alrededor mío, y a
veces no soy justo con los que están a mi alrededor.
Trato de ser igual de riguroso con otra gente de lo que
soy conmigo, y creo que eso puede herir a algunas
personas muy allegadas a mí.
Usted ya conoce a Luis Fortuño de la pasada contienda
electoral en la que compitieron para comisionado
residente. ¿Qué virtudes y defectos ve en él?
-Quisiera hablarte de las virtudes, los defectos le
corresponde a otra gente señalarlos. Creo que Fortuño es
una persona sincera que cree firmemente en su ideal. Es
un excelente padre de familia. Ésas son virtudes de Luis.
Ciertamente es una persona que tiene un compromiso, es
un ser humano serio y responsable. A mí no me gusta
resaltar defectos de nadie.
¿Y su otro adversario principal, el gobernador
Aníbal Acevedo Vilá?
-Creo que Acevedo Vilá es un hombre trabajador que
también es un buen padre de familia. Es una persona que
ha luchado por las cosas en las que cree, eso nadie se
lo puede cuestionar.
De
origen humilde
El interés de Irizarry Mora en la política no surgió
desde su hogar. De hecho, en la humilde casa donde se
crió lo importante era trabajar en el pequeño kiosco de
revistas y dulces que sus padres administraban juntos.
¿De dónde encontró la energía para estudiar y
trascender el lugar donde se había criado?
-Creo que se lo debo a mi familia y a las
circunstancias. Mi papá estudió hasta el sexto grado y
luego trabajó como guardia de seguridad, como agricultor
y entonces fue que puso su pequeño negocio en el que le
ayudábamos. Mi mamá terminó un noveno grado cuando fue
joven y, felizmente, como adulta acabó su cuarto año de
escuela superior con más de 50 años. Ella es cocinera en
un centro Head Start de Mayagüez.
¿Tiene alguna convicción religiosa?
-Sí, soy católico.
¿En algún momento de su formación profesional y
política, en plena década del setenta, cuestionó su
religiosidad o sus creencias?
-Uno se lo cuestiona todo en la vida, pero la
conclusión es que, después de tantos años, me siento más
espiritual que nunca. Esas convicciones religiosas se
han tornado cada vez más profundas. Creo que el ser
humano es un ser espiritual que tiene que buscar a Dios.
La familia es el centro de la vida de Irizarry Mora.
Habla orgulloso de la participación de su hijo
Alejandro, de 19 años, en el programa Latin American
Idol, y de las obras en las que ha actuado su hija
Juliana, de 21, quien cursa su último año universitario
de drama. También es evidente la química que mantiene
con su esposa por los pasados 25 años, Elisa Vélez. Ella
dice que ambos comparten las tareas domésticas y que le
enseñó a cocinar desde temprano en la relación.
Pero esa sintonía, asegura Irizarry Mora, no surge en
un vacío.
De hecho, entre sus retos profesionales, políticos y
personales, el más difícil -hasta ahora- ha sido
mantener unida a la familia.
¿Qué es lo más difícil que ha hecho hasta ahora?
-He tenido varios momentos difíciles. Pero lo más
difícil ha sido mantener una relación de armonía con mi
familia -con mi esposa y con mis hijos- durante tantos
años, y que se pueda sostener a través del tiempo. Eso
es extremadamente difícil. Ahora, el reto de ser
candidato a gobernador quizás es el más complejo, y el
que más va a exigir de mi persona.
Candidato que no es abogado
Edwin Irizarry Mora recibió un riguroso entrenamiento
académico en un instituto dedicado a la investigación de
políticas económicas en la Universidad de Sussex en
Inglaterra, donde su supervisor de tesis era discípulo
directo de John Maynard Keynes, un importantísimo
economista inglés que revolucionó el campo y las
políticas públicas durante el siglo XX con sus ideas de
intervencionismo gubernamental moderado para aminorar la
“mano invisible” de los mercados que proponía Adam Smith.
Esas
teorías económicas marcaron intelectualmente a Irizarry
Mora, quien asegura que es “socialdemócrata” porque
entiende que hay elementos importantes y justos tanto en
los modelos económicos socialistas como en los
capitalistas.
“Esa ideología tuvo una gran influencia en mi forma
de ver el mundo. Los tres años que yo estuve en
Inglaterra me abrieron perspectivas sobre ideas de
desarrollo económico en países que se parecen a Puerto
Rico y otros que no se parecen tanto a Puerto Rico. Yo
soy socialdemócrata, creo en el socialismo democrático.
Creo que la experiencia del desarrollo de la humanidad
demuestra que, tanto en la corriente de pensamiento
socialista, como en la corriente capitalista, ha habido
contribuciones importantes a la humanidad”, expuso
Irizarry Mora.
El candidato, que ha aspirado en cinco ocasiones
anteriores a diferentes puestos por el PIP, dijo que su
preparación académica fue una de las principales razones
por las que resultó seleccionado para buscar la
Gobernación.
Usted es el primer candidato a la Gobernación que
postula el PIP que no es abogado y que, en cambio, es
economista de profesión. ¿Es una coincidencia o se trata
de reconocer la importancia de esta disciplina en la
práctica en momentos como este?
-Hay algo de eso, porque precisamente en el análisis
que hacen los miembros del partido surgía con mucha
frecuencia la preocupación de los compañeros de que la
situación económica era lo que más preocupaba, y con
toda la razón porque las cosas están malas. Mi
preparación ciertamente tuvo una influencia grande.
Irizarry Mora asegura que, como intelectual y
profesor de economía, puede aseverar sin problema alguno
que la independencia política le convendría al
puertorriqueño promedio.
“Sería un verdadero hipócrita si dijera esto y no
creyera en ello. Me siento absolutamente convencido de
que, cuando llegue la independencia, va a ser de
beneficio para todos los puertorriqueños”, indica.
¿Cuál sería el modelo económico y por qué sería
beneficioso?
-La independencia de Puerto Rico le conviene a los
puertorriqueños porque va a abrirle las puertas a que el
puertorriqueño común y corriente pueda ver progreso,
bienestar material en su vida. Lo que estoy diciendo es
todo lo contrario a lo que se ha dicho sobre la
independencia. La independencia nos abre al resto de
mundo. Hay cerca de 200 países libres en el mundo y
Puerto Rico es la colonia más poblada y la que se
encuentra con las características más propensas para la
independencia. Nos encontramos más preparados que la
mayoría de los países que advinieron a ella. Y eso ha
sido a pesar del (Estado Libre Asociado). Eso es
producto del esfuerzo de los puertorriqueños, que se
educaron y el proceso de desarrollo industrial. |