PROPUESTA DE CLINTON;
REACCIÓN DE RUBÉN

Por José R. Bas
Comité PIP de Guaynabo
16 de  noviembre de 1999

Las últimas noticias informan que el Presidente Clinton ha propuesto una serie de alternativas que, desde su punto de vista, solucionaría el asunto de Vieques. En resumen, la Marina podrá bombardear a Vieques con balas inertes por menos de cinco años, por un periodo de prácticas anual mucho más reducido y además pagarán un montón de millones a los viequenses.

Las reacciones no se hicieron esperar en el bando anexionista puertorriqueño. A Romero Barceló el arreglo le parece magnífico. Don Luis Ferré también expresó su agrado. El gobernador propuso una consulta al pueblo de Vieques para que sean ellos los que se expresen.

El efecto de esta propuesta es separar a Vieques de Puerto Rico y depositar en ellos el peso de una expresión de pueblo. Decimos "expresión", porque eso es todo lo que esa consulta sería. Si hay una consulta y los viequenses votan rechazando la propuesta, la Marina continuará bombardeando a Vieques de la misma forma que antes del 19 de abril de 1999: con bala viva y a todo color.  Si los viequenses se expresaran a favor de la propuesta, entonces la Marina volverá a disparar a Vieques. Si se hace la consulta, si Vieques le sigue el juego al Presidente, como quiera Vieques pierde.

¿Qué pasa con las expresiones que han hecho los viequenses por los pasados 60 años? ¿No son suficientes? ¿Qué pasa con la solidaridad que en los últimos seis meses los de la isla grande hemos demostrado? ¿Acaso Vieques no es parte de Puerto Rico? ¿Por qué dividirnos? ¿Nos dejaremos dividir? ¿Caeremos otra vez en la misma trampa, "divide y vencerás", que no nos ha permitido enfrentarnos a nuestro verdadero problema: el imperio, la metrópoli, el invasor norteamericano?

Entendemos que esa consulta es innecesaria. Si la Marina y los Estados Unidos quieren hacer caso omiso de la voluntad del pueblo puertorriqueño, que lo hagan y metan mano, pero no intimiden a un pueblo con ofrecimientos indignos e insultantes.

Ya esperábamos ofrecimientos como el que se ha anunciado hoy. Vendrán más, posiblemente. Todo está diseñado para romper la unidad que por primera vez se da entre los puertorriqueños y que les hace las cosas más dificiles al imperio.

Solo nos resta mantenernos firmes en el reclamo legítimo de que la Marina se vaya de Vieques y ni una bomba más.

Por Ángel José De León
Redactor de EL MUNDO
19 de noviembre de 1999
VIEQUES - El presidente del Partido Independentista Puertorriqueño, Rubén Berríos, reiteró ayer su pedido de "firmeza absoluta" al pueblo de Vieques, a Puerto Rico y a los líderes del país.

"La decisión no se ha tomado todavía, pero si se hubiese tomado y si nos mantenemos con firmeza absoluta podemos echar para atrás cualquier decisión", afirmó.

"Esto es sencillo. Es ver quién es el primero que se raja. Tenemos que mantenernos firmes", añadió el Senador, que lleva seis meses y medio en un campamento de desobediencia civil en la playa Allende, al Este de Vieques.

Este no es momento de claudicar. Todos tienen que hacer su parte. Los pescadores lo hacen de una forma, nosotros lo hacemos de otra, pero se hace. Lo importante es no claudicar. El que claudique estará traicionando al pueblo de Puerto Rico y al que le tiemblen las rodillas el pueblo no lo perdonará", sentenció Berríos. El líder independentista describió la propuesta de una consulta a Vieques como "un traspié del Gobernador en un proceso largo, pero echar para atrás es volver a asumir la posición que asumió en el Senado de Estadas Unidos"

Sobre la propuesta de transar por una cantidad económica Berríos opinó que "eso sería más insultante que los 60 años que llevan aquí. Eso daría un mensaje al mundo entero de que los puertorriqueños se pueden comprar por dinero".

W-JRB