Salen cuatro pipiolos de la prisión federal

Por José R. Bas
independencia.net
30 de junio de 2001

 

Los cuatro saludan a los quedaron dentro de la cárcel.
Justo Echevarría Tomás abraza a su hija.
Tomás Vargas Félix "Paky" Rodríguez
Paky habla por celular mientras sostiene a su niña. Eddie Questell

 

El viernes 29 de junio, alrededor de las 10:00 am salieron de la cárcel de los Estados Unidos en Puerto Rico nuestros compañeros Félix "Paky" Rodríguez, Eddie Questell, Justo Echevarría y Tomás Vargas.  Ellos acompañaron al Presidente del PIP, Rubén Berríos Martínez en actos de desobediencia civil en  Vieques cuando entraron a los terrenos de la Marina durante las prácticas de bombardeos del pasado abril y mayo.  La corte les impuso dos meses de cárcel a ellos, mientras que al Presidente del PIP y al compañero Samuel Soto se les impuso cuatro meses por estos actos.

Al salir de la penitenciaría se confundieron en abrazos con sus familiares y amigos que los esperaban.  Hicieron declaraciones a la prensa y luego caminaron hasta el campamento del PIP, en los terrenos al lado posterior de la cárcel, en donde se mantiene la vigilia permanente.

En el campamento, los muchachos hicieron expresiones breves de agradecimiento por el apoyo que recibieron mientras estuvieron presos.  Agradecieron las muchas cartas y tarjetas que les enviaron y destacaron la satisfacción que sentían al ver a través de las ventanas a las personas que se reunen a diario en la vigilia.  También expresaron su disposición a regresar a Vieques si fuese necesario para continuar su contribución para lograr que la Marina salga definitivamente de allí.

Sin duda, el más elocuente al expresar la paz, la seguridad, la alegría de haber hecho lo correcto y de estar nuevamente con los suyos fue Justo Echevarría.  Al describir cómo hacían para pasar las horas allá dentro, donde "no se hace nada, no hay nada que hacer allí", nos hizo reir a carcajadas. Nos narró uno de los chistes que les dijo alguien relacionado con la farándula y que también está preso por Vieques...el de la efigie egipcia y los caribeños. También narró cómo se observaban unos a otros cuando caminaban por el pasillo de la cárcel.

Todo lo anterior fue testimonio para nosotros de que el ánimo está vivo en ellos, de que su compromiso con la lucha está intacto.  El castigo del imperio no hizo mella.


 

En alto el ánimo de
desobedientes al dejar la cárcel

Mabel M. Figueroa
PRIMERA HORA
30 de junio de 2001

Después de cumplir sentencias de 60 días por actos de desobediencia civil en Vieques, cuatro militantes del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) que entraron con su líder, Rubén Berríos, a tierras dominadas por la Marina de Estados Unidos en la Isla Nena, fueron liberados ayer.

Junto a este grupo de pipiolos, otros diez desobedientes civiles, entre ellos un fraile capuchino, el jefe de Bomberos de Carolina, varios militantes del denominado grupo "Amigos del Mar" y otros activistas de la causa de Vieques salieron a lo largo de la mañana sin señas de arrepentimiento, sino todo lo contrario: con el ánimo en alto y más firmes en seguir adelante para lograr la paralización de los bombarderos y la salida del cuerpo castrense.

El primero en salir fue el jefe de Bomberos de Carolina, Pedro Nieves, que cruzó el portón de la cárcel federal hacia la libertad junto a su jefe y amigo, el alcalde José Aponte -quien espera aún por su juicio-, su esposa y sus hijas. Se confundió en abrazos y besos con otros familiares y amigos que le esperaban a la entrada de la prisión federal en Guaynabo y aseguró que se siente satisfecho y que el ánimo del resto de los que permanecen tras los barrotes "es bien alto".

Después se avistó la figura del secretario de Relaciones con Norteamérica del PIP, Manuel Rodríguez Orellana, que acompañaba a cuatro de los pipiolos que entraron con Berríos en su última incursión a terrenos restringidos por la Marina en Vieques. Tomás Vargas, Félix Rodríguez, Justo Echevarría y Eddie Questell levantaron su puño izquierdo para entonar, junto al resto de los que les esperaban a la salida de la cárcel, el himno revolucionario.

Del grupo, sólo permanecen encarcelados Berríos y Samuel Soto, ambos sentenciados a cumplir 120 días de prisión por actos de desobediencia civil.

"Hemos dejados unos buenos compañeros allí, principalmente al mártir de esta lucha que es Rubén y el ánimo está como nunca, vencimos, sabemos que vencimos y que la Marina se va… hay compañeros y confinados que no están (en la cárcel) por lo de Vieques, pero nos respetan mucho y nos dieron un trato especial; son unos seres humanos extraordinarios", dijo con voz entrecortada Vargas, secretario de prensa de Berríos.

Dijo que su jefe se encuentra "muy bien" tanto de ánimo como de salud, que sigue leyendo y escribiendo un libro.

"Está de muy buen ánimo y le envía saludos a todos… todavía le quedan 60 días más", sostuvo, mientras era abrazado y besado por amigos y familiares.

Con su nieta Valeria al hombro, Echevarría dijo estar dispuesto a volver a los terrenos bajo el control de Marina siempre que el líder del PIP se lo pida y resaltó la importancia del apoyo que tienen los desobedientes fuera de la cárcel: "los vemos por las ventanas".

Mientras, Rodríguez, quien estuvo preso junto a Berríos en el movimiento que se dio en Culebra para sacar a la Marina, dijo que salía fortalecido de la prisión como los demás. Su esposa, hermanas y cuatro hijos le llevaron rosas y lo colmaron de besos y abrazos.

Un grupo de frailes capuchinos, vestidos con sus sotanas color marrón, recibieron con pancartas, besos, abrazos y flores a su compañero de congregación Reynaldo Saliva. Saliva les dedicó su encarcelamiento a los viequenses que padecen de cáncer. El resto de los desobedientes civiles liberados fueron los maestros José Meléndez Cotto y Natalia Torresola; Albanaí Torresola, José Molina, Ángel Class, Félix Rivera Quiles y Ricardo Espada.

 

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