Secuestros en Vieques

Por José R. Bas, PIP-Guayanbo
Foto de la Edición Especial de El Nuevo Día
4 de mayo de 2000
Arresto de Rubén BerríosDurante la mañana del 4 de mayo de 2000 los alguaciles del gobierno federal de los Estados Unidos realizaron la esperada operación para desalojar a los desobedientes civiles que se encontraban en las playas de Vieques. Entraron a los 14 campamentos de manifestantes que protestaban por la presencia de la Marina de los EEUU en la Isla Nena.

El campamento del Partido Independentista Puertorriqueño no fue la excepción.  Allí los alguaciles arrestaron al presidente del PIP Rubén Berríos Martínez, al vice presidente, Fernando Martín y a otros integrantes del campamento.

Fueron transportados en camiones militares desde al campamento hasta un lugar en donde abordaron un helicóptero que los llevó a la Base Naval Roosevelt Roads en Ceiba, en la costa Este de la isla grande, Puerto Rico.

Una vez que estuvieron en la base, mantuvieron a los desobedientes en un lugar al que no se les permitió estar acompanados de sus abogados.  Más sin embargo, los interrogaron y les querían hacer firmar documentos sin haber contado con asesoramiento legal, lo cual es una violación del  derecho de cualquier sospechoso de haber cometido delito.

Según la narración de Rubén, más tarde, cuando él se percató de lo allí sucedía, le preguntó a uno de los alguaciles si los iban acusar de algo.  Contestó que no. Entonces, Rubén le preguntó si los iban arrestar, a lo que volvió acontestar en la negativa. "Esto se trata de un secuestro ilegal.  Si no me arrestas dentro de diez minutos, nos levantaremos de aquí y nos vamos", dijo Rubén.

El alguacil consultó a sus superiores y minutos más tarde los pusieron en libertad.

Hoy, el imperio norteamericano le enseñó sus garras al pueblo puertorriqueño.  Hoy hemos vivido la colonia en toda su crudeza. Hoy sabemos la mentira que se le hizo creer a este pueblo en 1952.

El Pueblo de Puerto Rico se ha levantado con indignación y le ha dicho al imperio "basta".  Desde hoy las cosas no volverán a ser iguales.  Ya no somos aquel Pueblo sumiso y dócil que aceptaba como bueno todo lo que viniera de nuestros amos del Norte.  Hoy se escribió una página gloriosa en nuestra historia.

¡ Ni una bomba más en Vieques! y ¡Que viva Puerto Rico libre!

W-JRB