| . | Jueza se inhibe
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| . | Por Carmen Enid Acevedo - Redactora EL VOCERO Foto por Mark Turney - ELVOCERO |
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"Vìeques es una plegaria silente de paz y sanación ante el Sagrado Sacramento. Así ha sido, será y continuará siendo. La que suscribe se recusa de cualquier participación en este caso", lee la moción de dos líneas que emitió la jueza Vargas de Cerezo ayer a eso de la 1:15 de la tarde, en un movimiento que dejó perplejos a funcionarios de esa jurisdicción judicial. "Ese es un 'statement' (declaración) política. Nunca la había visto en mis años aquí", señaló un funcionario del Tribunal que no quiso ser identificado. La decisión de la jueza Vargas de Cerezo, de recusarse de ver el caso que le fue asignado el jueves en la mañana contra Berríos Martínez, pone en manos del juez Juan Pérez Giménez, el procedimiento judicial por un cargo menos grave que radicó la Fiscalía federal contra el líder pipiolo, por entrar nueva mente a la zona restringida de la Marina en Vieques. El caso contra el asesor ambien tal del PIP, Jorge Fernández Porto, fue asignado al juez Héctor M. Laffitte, sin que hasta el día de ayer se haya producido ningún cambio a esa asignación. Berríos Martínez y Fernández Porto fueron arrestados el pasado miércoles a eso de las 9:30 de la mañana, luego de que traspasaran los límites de la verja que circunda por el sur al Campamento García en Vieques. No es la primera vez que a la jueza Vargas Cerezo se le asignan procedimientos que atienden asuntos de la vida política de la Isla. En el pasado, la Jueza atendió procedimientos como el que se llevó a nivel federal contra los acusados por los sucesos del Cerro Maravilla, donde fueron asesinados, a manos de la Policía, dos jóvenes independentistas en 1978 y el notorio caso contra el líder del Ejército Popular Boricua o "Macheteros", Filiberto Ojeda Ríos en 1989. El pasado miércoles, Berríos Martínez y Fernández Porto fueron trasladados al edificio de la Corte en Hato Rey, tras estar unas seis horas detenidos en la Base Roosevelt Roads en Ceiba. De Vieques, los arrestados fueron trasladados en una embarcación de la Marina y de Ceiba salieron en carro con alguaciles federales hasta Hato Rey. Todo ocurrió luego que los acusados decidieran reingresar a las áreas de tiro de la Marina, donde Berríos Martínez estuvo por espacio de un año en desobediencia civil. La recusación de la jueza Vargas de Cerezo se produjo a só1o dos horas de que el juez presidente de la Corte, Laffitte, emitiera una orden delimitando las acciones de piquete de los que abogan por diferentes causas, en frente del Edificio Federal. |
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