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San Juuan, Puerto Rico - El Partido Independentista
Puertorriqueño (PIP) reaccionó hoy por voz de su
secretario general, Lcdo. Juan Dalmau Ramírez, al
anuncio del Departamento de Justicia de Puerto Rico del
archivo y cierre del caso del asesinato de Filiberto
Ojeda Ríos por el FBI. Dalmau Ramírez se expresó así:
“El Secretario de Justicia renunció a su
responsabilidad de defender los intereses del pueblo
puertorriqueño y se convirtió en el abogado de defensa
del FBI y Luis Fraticelli ante los señalamientos
criminales contra éstos por el asesinato de Filiberto
Ojeda Ríos. Todo esto con la anuencia y el
consentimiento del gobernador Aníbal Acevedo Vilá.
Del propio informe del Departamento de Justicia surge
evidencia incontrovertible de hechos que señalan los
actos criminales del FBI. No obstante, la administración
de Acevedo Vilá decidió dar por terminada la
investigación y no radicar acusaciones contra los
responsables del asesinato de Filiberto Ojeda.
En primer lugar, es un hecho incontrovertible que el
agente del FBI que asesinó a Filiberto Ojeda no disparó
en defensa propia, contrario a lo que había señalado
ante el Inspector General del Departamento de Justicia
federal. Como cuestión de hecho, el propio informe del
Departamento de Justicia de Puerto Rico señala que “el
agente “Bryan” (un pseudónimo) cuando realizó los
disparos que ocasionaron la muerte de Filiberto Ojeda
Ríos, denotan un intencionado y deliberado curso de
acción.”
Habiéndose probado científicamente por parte del
Instituto de Ciencias Forenses de Puerto Rico que los
disparos del agente del FBI contra Filiberto no fueron
en defensa propia y que sus actos fueron intencionados y
deliberados, no queda otra conclusión de que esto se
trató de un asesinato. Ante esta evidencia la
administración de Acevedo Vilá prefirió no radicar
acusaciones.
En segundo lugar, queda demostrado por el propio
informe que no era cierta la teoría de que el uso
excesivo de fuerza y armamento era necesario para crear
un elemento sorpresa y arrestar a Filiberto Ojeda. De la
propia información que ofrece el FBI al Inspector
General del Departamento de Justicia federal y la
información recopilada por el Departamento de Justicia
de Puerto Rico surge que horas antes de que se ejecutara
el operativo, el FBI se encontraba a cerca de 300 metros
de la entrada de la finca donde se hallaba Filiberto
Ojeda. Había clausurado las carreteras con agentes
identificados con las siglas del FBI en su vestimenta,
lo que daba publicidad a su presencia. Incluso,
permitieron la entrada del dueño de la propiedad donde
se encontraba Filiberto Ojeda, a quien el FBI ha
señalado como un colaborador de Filiberto Ojeda. Por lo
tanto, lejos de actuar con urgencia para crear un
elemento sorpresa, el FBI creó las condiciones para que
Filiberto Ojeda fuese avisado y tuviera conocimiento del
operativo y generar así una confrontación que les
justificar el asesinato que desde un principio habían
planificado perpetrar.
En tercer lugar, el Departamento de Justicia recoge
la información del Inspector General del Departamento de
Justicia federal en cuanto a que una vez el agente
“Bryan” dispara contra Filiberto Ojeda escucha su
quejido. Escucha cuando cae al suelo e incluso agentes
escuchan sonidos que dan la impresión de que se está
ahogando. Sin embargo, lo dejaron tirado en el suelo,
desangrándose, sin entrar a la residencia para evitar su
muerte. Ante esto el Secretario de Justicia plantea que
como de todas formas iba a morir no hay responsabilidad
que fijarle a los agentes federales.
Estos tres hechos son incontrovertibles y sin
embargo, en cada uno de ello, que denotan conducta
criminal de parte del FBI, el Departamento de Justicia
presenta defensas o justificaciones que podría levantar
el FBI para haber actuado como actuó y de esa manera
lavarse las manos y no radicar las acusaciones contra el
FBI en Puerto Rico, contra Luis Fraticelli y los agentes
que participaron de este operativo.
Nuevamente, el liderato del Partido Popular y sus
funcionarios de gobierno manipularon las sensibilidades
de nuestro pueblo, particularmente sectores del
independentismo, para crear la falsa impresión de que el
gobierno se dirigía a tomar acciones contundentes ante
el asesinato de Filiberto Ojeda. Teniendo la evidencia,
teniendo la información, y señalando a los participantes
en un evento que se puede catalogar como criminal, se
lavan las manos, y justifican no actuar tras tecnicismos
legales.
Lo que hubiese constituido una respuesta digna de
parte del gobierno hubiese sido radicar las acusaciones
correspondientes contra el Jefe del FBI y contra los
agentes que participaron”. |