Neo-neo
Nilka Resto** - Buscapié/El Nuevo Día
San Juan, Puerto Rico - 4 de marzo de 2010
Escuché que un neo-estadista es alguien que no se
ajusta a la idea del estadista tradicional. ¡Qué
ingenioso! Entendí que se trata de gente que piensa como
José Alfredo, al que también llaman estadista light. De
no haber tenido el beneficio de ese contexto hubiera
pensado lo que no era.
Como por ejemplo en los comunicadores que una vez
fueron penepés, pero que jamás aluden a la estadidad
como modelo de nada en sus discusiones, se sienten
cómodos en el ELA, simpatizan con gobernadores
coloniales y hasta votan por ellos. Eso para mí era un
estadista light.
Conozco a individuos que creen tanto en los gobiernos
de Cuba y de Venezuela que no importa lo que hagan
Chávez y los Castro, ellos lo apoyan 100%. Y rechazan lo
que hagan los gobiernos de aquí al 100%. Odian a Rubén,
aman a Fidel. Es una versión acrítica y triste de los
que apoyan al americano 100%. Creo que si un día alguno
de esos países nos invadiera, apoyarían la unión
permanente. ¿serían neo-anexionistas?
Entonces escuché de los neo-independentistas. ¿Uhh?
Yo conocía a los realengos, básicamente los
independentistas no afiliados al PIP. Y más
recientemente a los “melones del corazón del rollo”,
otro embeleco.
Pero un buen amigo me dijo que son independentistas,
inteligentes y comprometidos, que a lo largo del tiempo
han ido abandonando los temas de los poderes y las
ventajas de la independencia mientras gravitan cada vez
más adentro en los asuntos del Partido Popular, sus
controversias, su falta de definición o exceso de
definiciones de status. Ahora andan preocupados por los
de la libre asociación, porque los dejen dentro del PPD.
Hay otros que por cuestiones prácticas han votado
popular desde los tiempos de Muñoz, aunque creen en la
independencia. ¿No serán neo-populares? Añádale los que
votaron en 2008 por la Pava, por tradición, vínculos
familiares o de amistad. Ahora dicen que son de los
800,000 que votaron por la república asociada. Para mí
que son neo-engañados.
Antes la política era más sencilla.
**La autora es periodista. |