¿A cuánto ascienden los daños por el carpeteo al PIP?
José R. Bas García - independencia.net
San Juan, Puerto Rico - 24 de octubre de 2009
El Presidente Ejecutivo del Partido Independentista
Puertorriqueño (PIP), Lcdo. Fernando Martín, explicó
durante un programa radial la manera en que el PIP logró
establecer que hubo daños a la institución debido a las
prácticas ilegales y discriminatorias de “carpeteo” por
parte de la Policía de Puerto Rico y el del FBI. La
demanda judicial en reclamo de compensación por daños se
decidió a favor del PIP en esta semana.
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Fernando Martín, Presidente
Ejecutivo
Partido Independentista Puertorriqueño |
Martín utilizó la imagen de un corredor que, a
diferencia de sus contrincantes, compite cargando un
saco de arena, para ilustrar cómo el PIP participó en
tantas elecciones con una desventaja clara a causa de la
carga injusta que el propio gobierno le había impuesto.
El carpeteo y persecución de independentistas creó la
percepción de que es ilegal y un acto criminal ser
independentista y militar en el partido que postula la
independencia como solución al problema del status
político de Puerto Rico. Esa percepción tuvo el efecto
innegable, pero difícil de cuantificar, de amedrentar al
ciudadano común que de otra manera hubiese expresado
libremente su preferencia por la independencia,
militando activamente y votando por el PIP.
“Independientemente de cuál fue el resultado del PIP
en una elección particular, hay una presunción, a mi
juicio, absoluta, de que su resultado hubiese sido mejor
del que fue en cada caso, si no hubiese tenido el saco
de arena de 100 libras en su espalda”, explicó Fernando
Martín.
A finales de la década de 1990, el gobierno de Puerto
Rico admitió que había perseguido y levantado
expedientes a personas que, de alguna manera, se
identificaban como independentistas a partir de 1948 y
por aproximadamente los 40 años siguientes. El PIP, en
su carácter institucional entabló una demanda por los
daños sufridos a causa de dichas acciones. El pleito,
que duró cerca de diez años en ventilarse, llegó a su
fin en el circuito de primera instancia esta semana
cuando el juez José Loubriel determinó que el PIP debía
ser compensado por daños cuya cuantía, según sus
expresiones, superan el máximo de $150 mil que establece
la ley.
A juicio del líder independentista, este caso sienta
las bases para frenar al gobierno que intente establecer
medidas represivas y discriminatorias con la intención
de limitar, frenar y apagar la expresión libre de los
ciudadanos, tanto individualmente, como en forma
colectiva y organizada en el terreno político. A partir
de este caso el gobierno sabe que no está permitido
perseguir independentistas por el solo hecho de postular
una preferencia política distinta y opuesta a la del
gobierno. |